Rodolfo Arruabarrena es el nuevo director técnico de Boca Juniors hasta diciembre de 2027, cuando finaliza el mandato de Juan Román Riquelme como presidente. El ex jugador y entrenador del club llegará a la Argentina en las próximas horas para firmar su contrato.
El Xeneize viene de un semestre muy irregular en el que quedó afuera en la fase de grupos de la Copa Libertadores por primera vez en 32 años y fue eliminado por Huracán en los octavos de final del Torneo Apertura.
Claudio Úbeda, quien tenía contrato hasta junio, dejó su cargo que tomó en septiembre del año pasado cuando Miguel Ángel Russo ya no podía dirigir. Dirigió 34 partidos con 18 victorias, 7 empates y 9 derrotas.

Rodolfo Arruabarrena viene de 10 años en los que solo dirigió en Asia. Los equipos fueron Al Wasl y Shabab Al Ahli de Emiratos Árabes Unidos, Al Rayyan de Qatar, Pyramids de Egipto y Al Taawoun de Arabia Saudita. Además, dirigió a la Selección de los Emiratos Árabes Unidos.
Su primer paso por Boca arrancó en 2014 cuando reemplazó a Carlos Bianchi, quien cumplía con su tercer ciclo en el club. Su primer partido con victoria 3 a 1 ante Vélez, que venía invicto, ilusionó a los hinchas que cumplían dos años sin festejar un título.
En el torneo local hizo 31 puntos y ocupó el quinto puesto perdiendo partidos claves ante Racing y San Lorenzo. En el partido ante River en el Monumental se vio perjudicado con una expulsión a Fernando Gago por una mano en el área que no existió y terminó 1 a 1.
Por la Copa Sudamericana, eliminó con claridad a Rosario Central, tuvo que recurrir a los penales para pasar a Deportivo Capiatá de Paraguay y goleó a Cerro Porteño para llegar a las semifinales. Allí esperaba el clásico rival tras 10 años sin enfrentarse por una competencia internacional.
La ida jugada en La Bombonera terminó en un empate sin goles en un partido que se caracterizó por el juego brusco del visitante. A los 4 minutos, Juan Manuel Martínez recibió una patada descalificadora por parte de Leonel Vangioni que apenas recibió una tarjeta amarilla. El delantero Xeneize tuvo que ser reemplazado.
La vuelta en Núñez tuvo un desarrollo similar, aunque con la ventaja para Boca de un penal a los dos minutos que no supo aprovechar y que falló Emmanuel Gigliotti. Sin embargo, y continuando con los polémicos arbitrajes, el juez de línea le anuló un gol por un supuesto offside que no existió. Finalmente ganó River y lo dejó afuera.
Al año siguiente, el entonces presidente Daniel Angelici, reforzó al equipo con nombres como los de Nicolás Lodeiro, Pablo Pérez, Cristian Pavón y Daniel Osvaldo, con quien el “Vasco” tiene una muy buena relación hasta el día de hoy.
La competencia oficial arrancó con un desempate ante Vélez para definir qué equipo jugaba la fase de grupos de la Copa Libertadores y qué equipo tenía que disputar una fase previa. Fue victoria Xeneize por 1 a 0 con gol de Nicolás Colazo.
Por el Grupo 5 de la Copa, Boca ganó los seis partidos, algo que nunca había hecho un equipo argentino. Sin embargo, se quedó eliminado en los octavos de final tras el recordado episodio del “gas pimienta” ante River en La Bombonera.
Días antes, se había quedado con el superclásico como local ganándole al equipo de Marcelo Gallardo por 2 a 0 con goles de Cristian Pavón y Pablo Pérez. El torneo local continuó con Boca jugando a puertas cerradas hasta finalizada la Copa América.
Tras el parate, se dio la vuelta al club de Carlos Tevez después de 11 años. Este acontecimiento renovó las ilusiones en los hinchas que venían golpeados. Las victorias ante Gimnasia, River y Argentinos Juniors fueron claves para quedarse con el campeonato tras cuatro años sin títulos.
Unos días después de este festejo, el Xeneize le ganó la final de la Copa Argentina a Rosario Central y logró un nuevo título. En este contexto, el 2016 que incluía una nueva presencia en la Copa Libertadores parecía que sería con alegrías, pero no fue así.
Dos derrotas con River en el verano, la goleada sufrida ante San Lorenzo por la Supercopa Argentina y una derrota ante Racing por el torneo local sentenciaron el ciclo del “Vasco” Arruabarrena que fue despedido de su cargo.
En total dirigió a Boca en 75 partidos con 47 victorias, 13 empates y 15 derrotas. Su 68,44% de efectividad es de los más altos en los últimos técnicos que tuvo el club. Arruabarrena tiene una cuota pendiente con las eliminaciones por parte de River que, si ambos llegan, puede saldar en las semifinales de la Copa Sudamericana.