09/06/2026 - Edición Nº1218

Internacionales

Visita institucional

Las claves del discurso de León XIV que busca influir en Europa y el Vaticano

09/06/2026 | Ante legisladores españoles, pidió priorizar la paz, proteger derechos y asistir a quienes huyen de conflictos y crisis humanitarias.



El papa León XIV pronunció uno de los discursos más importantes de su pontificado al advertir que el mundo atraviesa una profunda crisis marcada por la violencia, la desconfianza y las divisiones políticas. Lo hizo durante una histórica intervención ante el Parlamento de España, donde recibió una extensa ovación de los legisladores.

Durante su mensaje, el pontífice señaló que la comunidad internacional enfrenta desafíos cada vez más complejos y afirmó que las tensiones actuales no pueden resolverse únicamente mediante el uso de la fuerza. Sus palabras llegaron en un momento especialmente delicado, luego de una nueva escalada de ataques entre Israel e Irán que volvió a generar preocupación sobre la estabilidad de Medio Oriente.


El Papa advirtió sobre la creciente polarización política y la pérdida de confianza entre sociedades y gobiernos.

Una crítica al aumento del gasto militar

Uno de los puntos más destacados de la exposición fue su rechazo al incremento de los presupuestos de defensa en varios países europeos. León XIV sostuvo que las armas pueden imponer silencios temporales, pero no garantizan soluciones duraderas.

El mensaje adquiere relevancia en un contexto donde numerosas naciones del continente anunciaron programas de modernización de sus fuerzas armadas tras años de tensiones geopolíticas. En los últimos tiempos, varios gobiernos incrementaron significativamente sus inversiones en seguridad, impulsados por conflictos internacionales y nuevas amenazas estratégicas.

Para el Papa, la respuesta debe orientarse hacia el diálogo, la diplomacia y la búsqueda de acuerdos que eviten una mayor expansión de las guerras.


La situación de los migrantes fue uno de los ejes centrales del mensaje papal durante su visita a España.

La migración como desafío global

Otro de los ejes centrales de la intervención fue la situación de millones de personas desplazadas alrededor del mundo. León XIV afirmó que la manera en que los países tratan a quienes llegan en condiciones de vulnerabilidad refleja su verdadera grandeza moral. El pontífice remarcó que las políticas migratorias no deberían limitarse al control fronterizo, sino abordar las causas que obligan a las personas a abandonar sus hogares. Entre ellas mencionó los conflictos armados, la pobreza extrema y los efectos del cambio climático.

Su visita concluirá en las Islas Canarias, uno de los principales puntos de llegada de migrantes africanos a Europa. La ruta atlántica se ha convertido en una de las más peligrosas del planeta y ha dejado miles de víctimas en los últimos años. León XIV también dedicó parte de su discurso a la inteligencia artificial, una temática que ha cobrado cada vez más importancia dentro del Vaticano.

El líder de la Iglesia Católica pidió una vigilancia ética rigurosa sobre estas tecnologías, especialmente cuando son utilizadas con fines militares. Según explicó, el avance tecnológico debe estar acompañado por normas capaces de proteger la dignidad humana y evitar consecuencias imprevisibles.

Abusos y credibilidad

En paralelo a sus actividades oficiales, el Papa mantuvo un encuentro con víctimas de abusos cometidos por integrantes del clero. Durante la reunión escuchó testimonios y posteriormente pidió a los obispos que acompañen a los sobrevivientes y promuevan mecanismos de reparación.


León XIV cuestionó el aumento del gasto militar en Europa y pidió fortalecer la diplomacia para resolver conflictos.

El tema continúa siendo uno de los mayores desafíos para la Iglesia Católica en distintos países, donde durante las últimas décadas salieron a la luz miles de denuncias relacionadas con hechos ocurridos durante generaciones.

Con este discurso, León XIV dejó en claro cuáles son algunas de las prioridades que marcarán su liderazgo: la paz internacional, la protección de los migrantes, el control ético de las nuevas tecnologías y la respuesta a las víctimas de abusos. Temas que, según el propio pontífice, definirán el futuro de la humanidad en los próximos años.