El papa León XIV iniciará esta semana una histórica visita a las Islas Canarias, uno de los principales puntos de llegada de migrantes que intentan alcanzar territorio europeo desde África. Será la primera vez que un pontífice viaje al archipiélago español, una región que en los últimos años se convirtió en símbolo de una de las crisis humanitarias más complejas del continente.
El recorrido comenzará en el puerto de Arguineguín, en la isla de Gran Canaria. Ese lugar adquirió notoriedad internacional en 2020, cuando miles de personas quedaron varadas tras llegar en embarcaciones precarias y las condiciones de alojamiento generaron fuertes críticas por parte de autoridades locales y organizaciones humanitarias.
Al día siguiente, León XIV visitará un centro de acogida en Tenerife y participará de un encuentro con más de mil migrantes. Entre ellos habrá sobrevivientes de travesías extremadamente peligrosas a través del Atlántico, una ruta considerada una de las más mortales del mundo.
Las Islas Canarias se encuentran frente a la costa noroeste africana y, debido a su ubicación, se transformaron en un destino para quienes buscan ingresar a Europa. En 2024 llegaron de manera irregular más de 46.000 personas, una cifra récord que contrasta con los menos de mil arribos registrados una década antes.
La presión migratoria fue especialmente visible en la pequeña isla de El Hierro, donde durante 2024 desembarcó un número de migrantes equivalente a casi el doble de su población permanente.

Aunque las llegadas disminuyeron durante 2025 tras acuerdos entre España y varios países africanos para reforzar los controles fronterizos, miles de personas continúan intentando la travesía. Muchas embarcaciones parten desde lugares tan lejanos como Gambia o Guinea-Bisáu, lo que implica varios días en alta mar.
Desde el inicio de su pontificado, León XIV ha mostrado una postura firme en defensa de los migrantes. Antes de llegar a Canarias advirtió que la falta de ayuda a quienes se ven obligados a abandonar sus hogares representa un desafío para los valores éticos de la comunidad internacional.

La visita también tendrá un fuerte contenido simbólico. Autoridades eclesiásticas locales esperan que ayude a transformar la imagen de algunos puntos de desembarco, asociados durante años a escenas de hacinamiento y emergencia humanitaria.
España mantiene una posición relativamente abierta respecto de la migración en comparación con otros países europeos. Sin embargo, el proceso de regularización continúa siendo lento para miles de personas que permanecen durante meses o incluso años esperando una resolución sobre su situación.
Para muchos migrantes, la llegada del Papa representa una oportunidad para que el mundo vuelva a mirar una realidad que sigue cobrando vidas. Solo en 2025, más de 3.000 personas murieron intentando alcanzar las costas canarias, una cifra que refleja la magnitud de una crisis que León XIV buscará visibilizar durante su visita.