El conflicto legal y corporativo entre Paramount y Netflix sumó un nuevo capítulo. El estudio Paramount, perteneciente a la familia Ellison tras su fusión con Skydance, volvió a apuntar con dureza contra Netflix en una carta formal enviada al Departamento de Justicia de los Estados Unidos. En el documento, la compañía acusa de manera directa a la plataforma de streaming de haber puesto en marcha una "campaña" con el único objetivo de desestabilizar y boicotear su multimillonaria propuesta de adquisición sobre Warner Bros. Discovery.
La carta oficial fue firmada y presentada ante las autoridades regulatorias por Makan Delrahim, el director legal de Paramount. En el texto, el ejecutivo criticó a quien fuera su competidor directo por la compra de Warner Bros., argumentando que las maniobras del gigante del streaming buscan contaminar la opinión de los reguladores y de otros actores clave del sector en contra de una fusión valuada en 110.000 millones de dólares. Según el análisis de la empresa denunciante, esta reacción desmedida y cargada de pánico expone con claridad el temor de Netflix a enfrentarse a un rival de gran escala en el mercado.

Esta contraofensiva por parte de la firma de los Ellison surge como respuesta directa a un informe presentado hace unos meses por el sindicato de camioneros conocido como la Hermandad Internacional de Teamsters. Dicha organización gremial había solicitado formalmente al Departamento de Justicia que frenara de manera preventiva la unificación de las dos compañías, bajo el argumento de que el nacimiento de este nuevo gigante corporativo representaría un peligro real para las fuentes de trabajo y la estabilidad de los técnicos y profesionales de la industria audiovisual en todo el territorio norteamericano.
Frente a estos cuestionamientos sindicales, los representantes legales del estudio salieron a defender los beneficios del acuerdo comercial y aseguraron que la fusión reactivará el mercado laboral en Hollywood. El documento legal detalla que "los trabajadores organizados se beneficiarán directamente de la nueva energía competitiva y de la mayor inversión en contenido que la empresa combinada aportará a la industria del entretenimiento", explicando además que la meta principal de unirse con Warner es consolidar un competidor robusto y eficiente que pueda plantarse en igualdad de condiciones ante Netflix y los demás líderes del streaming.

De igual manera, los directivos de Paramount sostienen que este movimiento corporativo generará un efecto dominó que terminará favoreciendo la producción general en toda la industria. Delrahim enfatizó en el escrito oficial que "a medida que Paramount avanza con su estrategia de crecimiento impulsada por el contenido, empresas como Netflix, Amazon MGM, Disney, Universal, Sony, Lionsgate, A24, Apple y muchas otras necesitarán responder de la misma manera", lo que obligaría al resto de las plataformas a potenciar el desarrollo de sus propios proyectos.
A pesar de la firme postura adoptada por la compañía, el camino hacia la consolidación definitiva de este imperio de entretenimiento aún enfrenta serios obstáculos legales en los tribunales estadounidenses. Un grupo de fiscales generales de distintos estados del país se encuentra coordinando una demanda judicial con el fin de bloquear la transacción millonaria. Entre las autoridades regulatorias que vigilan de cerca el pacto resalta el fiscal de California, Rob Bonta, quien ha advertido públicamente sobre los riesgos monopolísticos del acuerdo y continúa liderando una activa investigación formal sobre la operación.