El proceso de adaptación de un fenómeno literario a la pantalla chica suele estar acompañado de grandes expectativas y desafíos creativos. Tras consolidarse como uno de los contenidos más vistos de la plataforma Prime Video, la serie Off Campus, basada en las novelas románticas de Elle Kennedy, ya se encuentra preparando su regreso. El equipo de producción y el elenco han retornado a la ciudad de Vancouver, en Canadá, para iniciar el rodaje de la segunda temporada, la cual fue confirmada de manera oficial por el estudio meses antes de que se produjera el exitoso estreno de la primera tanda de episodios.
Al frente de este proyecto se encuentra la guionista Louisa Levy, quien asume por primera vez el rol de showrunner en su carrera profesional. En una conversación con The Hollywood Reporter, la creadora admitió haber quedado completamente atrapada por la lectura de las novelas de corte new adult debido a su dinamismo y a la clara viabilidad que presentaban para estructurar una serie de televisión con arcos argumentales de largo recorrido.

A pesar de pertenecer al ámbito del romance juvenil, uno de los principales atractivos que motivó a la escritora fue la posibilidad de equilibrar la liviandad propia del género con temáticas de profunda madurez emocional. Al respecto, la showrunner destacó la dualidad del relato al explicar que la atraía una historia "que se sumerge en la experiencia de Hannah con la agresión sexual, que se sumerge en la experiencia de Garrett con el abuso doméstico, pero también [lo hace] de una manera que al final del día todavía se siente ligera y divertida".
El camino hacia la materialización de la serie no estuvo exento de contratiempos, ya que inmediatamente después de cerrar el acuerdo de desarrollo y escribir el primer episodio piloto, la industria se vio paralizada por la huelga de guionistas en Hollywood. Esta pausa forzada generó ciertas incertidumbres en la creadora respecto a la continuidad de su propio impulso creativo.

Una de las particularidades más complejas de la producción radica en su formato de antología y en la estructura de su elenco. A diferencia de las series convencionales, el equipo debió audicionar a los actores de reparto evaluando el potencial necesario para que asumieran roles protagónicos en los años venideros. Para lograrlo, los guionistas utilizaron escenas de libros futuros durante las pruebas de actuación. El objetivo principal era asegurar que los intérpretes elegidos contaran con el rango dramático requerido para evolucionar a la par de la narrativa y liderar sus propias temporadas románticas cuando la historia lo demandara.
En cuanto a la estructura narrativa de la serie, la showrunner reveló que el plan original siempre consistió en adaptar aproximadamente un libro y medio por cada temporada para mantener el interés de la audiencia mediante ganchos argumentales continuos. Por esta razón, el ciclo inicial concluyó resolviendo el romance principal, pero dejando abierta la trama secundaria. De cara a los nuevos episodios, la creadora anticipó que la dinámica se transformará en un modelo de conjunto mucho más coral, donde se continuará explorando la vida en pareja de los primeros protagonistas sin que su romance sea el motor exclusivo de la trama.