La Ciudad de México de prepara para recibir su tercer Mundial. A tan solo tres días del partido inaugural entre México y Sudáfrica, la disputa legal entre los propietarios de palcos y plateas del Estadio Azteca, la FIFA y Grupo Ollamani escaló tanto que se convirtió en una amenaza real de boicot.
Los titulares de estos espacios aseguran que están dispuestos a impedir la realización del encuentro si no se respetan sus derechos históricos. Roberto Ruano, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas (AMTPP), lanzó una dura advertencia.
Aseguró que si no hay diálogo inmediato, cuentan con el respaldo de organizaciones sociales como la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación), transportistas y colectivos de búsqueda de personas para movilizarse y bloquear los accesos al estadio.
La raíz del problema está en los contratos firmados en 1966, cuando se vendieron palcos y plateas para financiar la construcción del estadio con derechos de uso por 99 años. Estos documentos garantizan a los propietarios el acceso gratuito a todos los eventos y la posibilidad de ingresar sus propios alimentos y bebidas.

Sin embargo, la FIFA exige para sus torneos el concepto de "sede limpia", lo que implica el control total sobre localidades, servicios, alimentos y comercialización de áreas VIP. Esta política choca frontalmente con los títulos de propiedad que ya permitieron a los dueños asistir sin restricciones a los mundiales de 1970 y 1986.
Pese a que un juez federal otorgó medidas cautelares a favor de los palcohabientes, Ruano denunció que Grupo Ollamani y la FIFA han incumplido las órdenes judiciales. Según el representante, los boletos fueron liberados con "candados" que impiden su comercialización y se les ha bloqueado el acceso al estacionamiento.
"Quiero hacerle un llamado de caballeros a Emilio Azcárraga. Estoy listo para sentarme a dialogar, pero si no, estamos dispuestos a movilizar gente para que no se lleve a cabo el primer juego", sentenció Ruano.
El dirigente gremial de los palquistas incluso señaló que la administración del estadio se negó a recibir las notificaciones judiciales, por lo que tuvieron que dejarlas "debajo de la puerta" en presencia de un notario público.

La justicia ha sido clara: los propietarios tienen derecho a ingresar con sus propios suministros y a utilizar sus títulos de propiedad incluso si fallan las plataformas digitales de la FIFA. Este fallo obliga a la operadora a absorber costos y posibles penalizaciones que superan los mil millones de pesos.
Ante la falta de avances en la negociación, la AMTPP planea ejecutar una acción de fuerza este martes. Acompañados por actuarios y notarios, los dueños intentarán ingresar alimentos y bebidas a sus propiedades.
De encontrar resistencia, solicitarán formalmente el apoyo de la CNTE y otros grupos que han mantenido protestas activas en la capital mexicana en las últimas semanas.
Mientras algunas fuentes indicaban una posible tregua, representantes de los propietarios desmintieron categóricamente cualquier arreglo. Por el contrario, aseguran que el número de medidas cautelares a su favor aumentó de 4 a 11, lo que refuerza su posición legal frente al organismo que preside Gianni Infantino.
En este clima de incertidumbre, el ahora denominado Estadio Ciudad de México permanece bajo una estricta vigilancia de la Guardia Nacional. En las próximas horas se verá que sucede: se abre una mesa de diálogo con Emilio Azcárraga antes del miércoles, o la inauguración del Mundial podría verse empañada por movilizaciones y protestas.