09/06/2026 - Edición Nº1218

Economía

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La tarifa de la Hidrovía podría costar menos: la presión de DEME para reabrir la pelea

09/06/2026 | En una carta dirigida al ministro de Economía, la empresa belga solicita un nuevo proceso licitatorio, con el respaldo de Estados Unidos.



La licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay volvió a sumar tensión apenas días después de que el Gobierno avanzara con la preadjudicación de la principal vía de salida de las exportaciones argentinas. La empresa belga DEME envió una carta al gobierno argentino solicitando una nueva licitación.

A través de este escrito, la compañía que quedó en segundo lugar detrás de Jan De Nul, aseguró que puede operar el corredor con una tarifa 17,4% inferior a la fijada en el proceso licitatorio y reclamó revisar el resultado.

En la carta presentada al ministro de Economía, Luis Caputo, la empresa cuestionó las condiciones del concurso y sostuvo que la economía argentina podría ahorrar miles de millones de dólares durante los próximos 25 años si se adoptara su propuesta tarifaria.

La disputa se produce en la recta final de una concesión considerada estratégica para el comercio exterior argentino. Por la Hidrovía circula más del 80% de las exportaciones nacionales, especialmente productos agroindustriales, además de cargas industriales y automotrices destinadas a los mercados internacionales.

El origen de la disputa: el precio mínimo

Según DEME, la tarifa definida como piso mínimo en los pliegos impidió que los oferentes compitieran plenamente en precio. La empresa sostiene que, de haberse permitido una oferta más baja, podría haber presentado una propuesta con una reducción adicional del 17,4%, lo que habría significado un costo considerablemente menor para los usuarios del sistema.

La firma también planteó que la diferencia económica acumulada a lo largo de la concesión representaría un ahorro de al menos USD 2.500 millones para el país. En ese sentido, insistió en que el resultado actual no refleja la mejor alternativa posible para reducir los costos logísticos de la cadena exportadora.

El proceso licitatorio había llegado a una instancia decisiva semanas atrás, cuando DEME y Jan De Nul presentaron la misma oferta tarifaria dentro de la banda prevista por el Gobierno. Finalmente, la balanza se inclinó por la propuesta de Jan De Nul debido a una mejor calificación técnica otorgada por la comisión evaluadora.

Desde la compañía que quedó relegada cuestionan precisamente ese esquema de evaluación y sostienen que el diseño de los pliegos limitó la competencia. Por ese motivo, solicitaron una revisión del procedimiento y volvieron a plantear la necesidad de una nueva licitación.

La controversia se suma a una historia reciente marcada por cuestionamientos y denuncias alrededor de la concesión de la vía navegable. El Gobierno ya había debido reiniciar el proceso tras el fracaso de una licitación anterior, en la que sólo se había presentado una oferta válida.

La otra clave: la relación bilateral con Estados Unidos

Uno de los argumentos esgrimidos en la carta fue que el proyecto ”es de gran importancia para la competitividad y el clima de inversión de la Argentina, así como para los intereses comerciales y estratégicos de Estados Unidos”.

En esa línea, DEME se posiciona como preferente: “una adjudicación exitosa a inversores líderes con base en Estados Unidos constituiría una sólida validación de mercado del programa de reformas del presidente Milei y fortalecería aún más la relación bilateral”.

La empresa argumenta que “esa relevancia se ve reflejada en el apoyo directo del Gobierno de Estados Unidos a nuestra oferta, ya comunicado a su gobierno, así como en el interés de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos en participar directamente junto a nosotros”.

En ese sentido, cabe destacar que la carta cuenta con la firma de ejecutivos estadounidenses, como Chris Gunsten, vicepresidente de Great Lakes Dredge & Dock Company (una de las empresas de dragado norteamericanas más grandes), John D’Agostini, de Clear Street, y Neil Brown, del fondo KKR.

En suma, mientras la administración de Javier Milei avanza hacia la adjudicación definitiva de un contrato por 25 años, la presentación de DEME reabre el debate no solo sobre el vínculo con Estados Unidos sino también sobre los costos, la competencia y la transparencia en uno de los negocios más relevantes para el comercio exterior argentino.

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