La intervención judicial del Partido Justicialista de Salta alteró el escenario político provincial, pero no modificó la estrategia de Juan Manuel Urtubey. Mientras avanza el proceso de normalización ordenado por la jueza María Servini, el exgobernador intensificó sus recorridas por el interior y comenzó a rearmar una estructura política con la que busca disputar la conducción del peronismo frente a los sectores alineados con Gustavo Sáenz.

Las actividades realizadas en departamentos como General Güemes, Metán y Rosario de la Frontera muestran una campaña de reconstrucción territorial que excede la discusión judicial. En cada encuentro, Urtubey insiste con la necesidad de recuperar una identidad propia para el PJ salteño y evitar que el partido quede subordinado a acuerdos circunstanciales con otros espacios políticos.
Uno de los movimientos que más repercusión generó fue el regreso de Emiliano Estrada a la mesa política del urtubeycismo. El exdiputado nacional volvió a compartir actividades junto a Urtubey y Pablo Kosiner, en una foto que hasta hace pocos meses parecía difícil de imaginar y que busca transmitir una imagen de reorganización interna.
La disputa se profundizó tras la decisión de María Servini de intervenir el PJ salteño y designar al abogado José Luis Napoleón Gambetta para conducir el proceso de normalización. La medida desplazó a la estructura partidaria que venía funcionando bajo la órbita del PJ nacional y aceleró la convocatoria a elecciones internas previstas para el próximo 2 de agosto.
Sectores vinculados a Urtubey cuestionaron el nuevo cronograma por considerar que los plazos son demasiado ajustados para organizar una competencia equilibrada en toda la provincia. Sin embargo, la Justicia rechazó los planteos presentados y ratificó el calendario electoral.
Mientras algunos intentan disfrazar de “normalización institucional” lo que fue una intervención judicial absolutamente arbitraria sobre el PJ Salta, parece que empiezan a aparecer con claridad los verdaderos objetivos políticos: domesticar al peronismo, vaciarlo de contenido… pic.twitter.com/U1GjNisqkA
— Pablo Kosiner (@Pablokosiner) June 8, 2026
Detrás de la discusión institucional aparece una disputa más profunda sobre el posicionamiento que debe asumir el peronismo frente al gobierno de Javier Milei. Kosiner viene planteando que el PJ debe convertirse en el eje de una oposición provincial capaz de confrontar con la Casa Rosada y rechaza cualquier estrategia de acercamiento al oficialismo nacional.
La tensión volvió a crecer luego de que comenzaran a circular versiones sobre posibles acuerdos electorales entre gobernadores dialoguistas y sectores de La Libertad Avanza de cara a las elecciones de 2027. Entre los nombres mencionados apareció el de Gustavo Sáenz, algo que fue utilizado por el urtubeycismo para profundizar sus cuestionamientos.

"Intentan domesticar al peronismo y convertirlo en un apéndice funcional del proyecto de Milei", sostuvo Kosiner en una de las críticas más duras contra el oficialismo provincial. Desde el otro sector rechazan esa interpretación y aseguran que las denuncias buscan ocultar las dificultades políticas que enfrenta el espacio de Urtubey tras la intervención judicial.
Mientras tanto, el regreso de Estrada refuerza la estrategia del exgobernador de reconstruir una conducción con volumen político propio. La combinación entre dirigentes con experiencia de gestión, presencia territorial y estructura partidaria aparece como la apuesta central para disputar el futuro del PJ salteño.
Con las internas previstas para agosto y la discusión sobre el posicionamiento del peronismo frente a Milei cada vez más presente, la pelea por el control del partido se transformó en una de las principales batallas políticas de Salta rumbo a 2027.