El Gobierno nacional profundizó este martes su estrategia de acercamiento con gobernadores dialoguistas al recibir en la Casa Rosada a los mandatarios de Neuquén, Rolando Figueroa, y de Catamarca, Raúl Jalil, en una serie de encuentros atravesados por dos ejes centrales para la administración libertaria: la reforma electoral y la búsqueda de consensos para avanzar en una nueva etapa de la relación fiscal entre Nación y provincias.
Las reuniones estuvieron encabezadas por el ministro del Interior, Diego Santilli, quien en las últimas semanas multiplicó los contactos con distintos gobernadores en un intento por reconstruir puentes políticos luego de meses de tensión por los recursos coparticipables y las transferencias discrecionales.
Según trascendió, durante el encuentro con Figueroa se repasaron temas vinculados a la agenda de gestión de Neuquén, con especial atención a proyectos de infraestructura y al desarrollo energético asociado a Vaca Muerta. Sin embargo, la conversación también incluyó uno de los proyectos políticos más importantes del oficialismo para este año: la reforma electoral.
La Casa Rosada busca respaldos para avanzar con cambios en el sistema electoral, entre ellos la implementación de la Boleta Única de Papel y la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), iniciativas que requerirán acuerdos con las provincias para garantizar su puesta en marcha.
La elección de Figueroa y Jalil como interlocutores no parece casual. En el Gobierno consideran al mandatario neuquino una figura estratégica por el peso que tiene la provincia en el desarrollo energético nacional y por el rol que desempeña Vaca Muerta dentro del esquema económico impulsado por Javier Milei.
Jalil, por su parte, se consolidó como uno de los gobernadores peronistas con mejor vínculo con la administración nacional. Durante el último año acompañó varias iniciativas del oficialismo y mantuvo abiertos los canales de diálogo incluso en los momentos de mayor tensión entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales.
La relación entre el gobernador catamarqueño y Santilli se fortaleció en los últimos meses, al punto de compartir encuentros institucionales y espacios de diálogo en el Consejo Federal de Inversiones (CFI).

Las reuniones también se produjeron mientras el Ejecutivo explora la posibilidad de avanzar hacia un nuevo pacto fiscal con las provincias.
Aunque por ahora no existe una propuesta formal, distintos funcionarios nacionales comenzaron a sondear posiciones entre los gobernadores sobre eventuales modificaciones en la distribución de competencias, gastos y fuentes de financiamiento.
La iniciativa aparece como uno de los próximos desafíos políticos de la Casa Rosada, que busca consolidar una relación más estable con los mandatarios provinciales para garantizar gobernabilidad y reunir apoyos para futuras reformas.
En ese escenario, tanto Figueroa como Jalil son vistos por el oficialismo como actores capaces de facilitar puentes de negociación con otros gobernadores y contribuir a una agenda de cooperación que permita destrabar proyectos clave durante la segunda mitad del año.