09/06/2026 - Edición Nº1218

Política

Polémica

Residuos y rezagos aduaneros: el giro del Gobierno para ayudar al Garrahan

09/06/2026 | El Gobierno autorizó la cesión de materiales decomisados y mercadería en desuso a la Fundación Garrahan



En medio de las tensiones que desde hace meses atraviesan la relación entre el Gobierno nacional y el Hospital Garrahan, una disposición publicada este martes en el Boletín Oficial reveló una asistencia poco habitual hacia la institución pediátrica más importante del país.

La medida autoriza la entrega de distintos materiales provenientes de rezagos aduaneros para que la Fundación Garrahan los utilice dentro de sus programas de reciclado y obtención de recursos.

La decisión fue firmada por el subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia, Eduardo Menem, y comprende mercaderías decomisadas o abandonadas que permanecían bajo custodia aduanera.

Entre los elementos cedidos figuran papeles en desuso, tapitas plásticas, llaves de bronce, latas de aluminio, cables eléctricos, placas radiográficas y residuos informáticos como computadoras, monitores y teclados fuera de servicio.

El reciclado como fuente de financiamiento

Según surge de la disposición oficial, los materiales serán destinados al Programa de Reciclado y Medio Ambiente que desarrolla la Fundación Garrahan desde hace años. La iniciativa permite transformar residuos en recursos económicos que luego son utilizados para financiar distintas actividades vinculadas al hospital y al sostenimiento de la Casa Garrahan, que alberga a familias provenientes del interior del país durante los tratamientos médicos de sus hijos.

La operatoria se encuentra prevista por la Ley 25.603, que habilita al Estado a destinar mercaderías decomisadas o abandonadas a organismos públicos y entidades que desarrollen actividades de interés social. En este caso, la Presidencia consideró que los bienes puestos a disposición por la Aduana resultan aptos para cumplir ese objetivo.

La paradoja política

Más allá del contenido administrativo de la medida, la resolución aparece en un contexto particularmente sensible. Durante los últimos meses, el Hospital Garrahan se convirtió en uno de los principales focos de conflicto entre el Gobierno y distintos sectores sanitarios, a raíz de denuncias sobre problemas presupuestarios, reclamos salariales y advertencias sobre el funcionamiento de áreas críticas.

En ese escenario, la imagen política resulta cuanto menos curiosa. Mientras desde distintos sectores vinculados al hospital se reclama una mayor asignación de recursos para sostener prestaciones y salarios, el Estado nacional aparece colaborando mediante la entrega de residuos reciclables y materiales descartados para que la propia fundación genere ingresos complementarios.

Mucho más que una disposición administrativa

Nadie puede cuestionar la utilidad de los programas de reciclado que la Fundación Garrahan desarrolla desde hace décadas. Tampoco la conveniencia de reutilizar bienes que de otro modo terminarían destruidos o abandonados en depósitos fiscales.

Sin embargo, la disposición deja una postal difícil de ignorar: en plena discusión sobre el financiamiento del sistema de salud pública, el Gobierno exhibe como ayuda al hospital más emblemático del país una carga de tapitas, chatarra informática y materiales en desuso.