En un momento clave para la relación entre el PRO y el gobierno de Javier Milei, Mauricio Macri reapareció con un discurso cargado de definiciones políticas.
Si bien destacó algunos logros de la gestión libertaria, el exmandatario dejó en claro que considera insuficiente el camino recorrido hasta ahora y reclamó una agenda más amplia para consolidar la transformación del país.
Durante su participación en la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Macri sostuvo que el equilibrio fiscal conseguido por la administración nacional representa un avance importante, pero advirtió que el desafío recién comienza.
“Lo que hizo el Gobierno en pocos meses es muy meritorio, pero no alcanza”, afirmó el líder del PRO ante empresarios y referentes del sector.
Es un gusto participar en la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (@CamarcoArg) en Buenos Aires, junto al expresidente de Argentina, @mauriciomacri.
— Iván Duque 🇨🇴 (@IvanDuque) June 9, 2026
Dialogamos sobre los desafíos que enfrenta América Latina y el Caribe en un contexto global marcado por la… pic.twitter.com/upfpgXp9zY
Las declaraciones fueron interpretadas como una nueva señal política hacia el oficialismo. Aunque Macri evitó confrontar directamente con Milei, insistió en la necesidad de avanzar hacia reformas de “segunda generación” para impulsar el crecimiento y generar condiciones de desarrollo sostenido.
El expresidente planteó que la Argentina enfrenta un problema estructural que excede la cuestión fiscal y alertó sobre el deterioro de la infraestructura nacional.

Según explicó, la falta de inversiones estratégicas está provocando una pérdida de competitividad y limita las posibilidades de crecimiento económico y social.
La intervención ocurre en medio de un escenario donde el PRO busca redefinir su relación con La Libertad Avanza de cara a los próximos desafíos electorales.
Uno de los puntos centrales del discurso fue el reclamo por una mayor inversión en obras de infraestructura.
Macri consideró que la construcción debe convertirse en uno de los motores de la recuperación argentina y sostuvo que el Estado necesita generar condiciones para que el sector privado participe activamente en proyectos de largo plazo.
Para el exjefe de Estado, el desarrollo de rutas, puertos, energía y logística es indispensable para reducir la pobreza y potenciar la capacidad productiva del país.
En ese sentido, señaló que la Argentina corre el riesgo de quedar rezagada frente a otras economías de la región si no logra consolidar una estrategia de crecimiento sustentable.
Macri insistió en la necesidad de profundizar los vínculos internacionales y cuestionó las posturas que, según su visión, podrían aislar a la Argentina de los principales mercados del mundo.
El dirigente recordó la importancia de mantener relaciones estratégicas con Estados Unidos, Europa y China, y remarcó que el país debe buscar acuerdos que favorezcan tanto las exportaciones como las inversiones. “Si nos seguimos cerrando, nos quedamos solos”, advirtió.

La frase fue leída como una defensa de la apertura económica y de la integración internacional que caracterizó buena parte de su gestión presidencial.
Macri también aprovechó su exposición para insistir en un tema que considera central para atraer inversiones: el funcionamiento de la Justicia.
Según expresó, la Argentina necesita consolidar instituciones sólidas y garantizar reglas claras para recuperar la confianza de los inversores.
A su juicio, todavía persisten dudas sobre la continuidad de las políticas públicas a largo plazo, una situación que desalienta la llegada de capitales y limita proyectos de desarrollo. “Tenemos que ser serios y previsibles”, sostuvo.
Más allá de las cuestiones económicas, las palabras de Macri tuvieron una fuerte lectura política. El expresidente volvió a respaldar aspectos centrales de la gestión de Javier Milei, pero al mismo tiempo marcó diferencias sobre el rumbo futuro y dejó planteada una agenda propia para los próximos años.
En momentos en que el PRO debate su estrategia frente al avance libertario, el discurso de Macri aparece como una nueva muestra de que el apoyo al Gobierno no implica un alineamiento incondicional.

Con un tono moderado, pero firme, el fundador del PRO buscó posicionarse nuevamente en la discusión sobre el futuro de la Argentina y dejó un mensaje claro: para consolidar el cambio, el equilibrio fiscal es apenas el punto de partida.
ND