Los docentes civiles que trabajan en los institutos educativos de las Fuerzas Armadas lanzaron una convocatoria oficial para realizar una protesta en la vía pública. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó que la movilización se llevará a cabo este jueves hacia la sede del Instituto Dámaso Centeno, ubicado en la Ciudad de Buenos Aires. La medida de fuerza unificará el reclamo de los profesionales que dictan clases en las principales academias, escuelas y liceos dependientes del Ministerio de Defensa.
La decisión de avanzar con una marcha se consolidó luego de una reunión entre los delegados sindicales y el director del Instituto Dámaso Centeno, Coronel Diego Álvarez Urquiza. Según revelaron fuentes gremiales, el jefe militar no ofreció soluciones presupuestarias ante el reclamo salarial y les transmitió que debían sostenerse con los ingresos vigentes actuales. La falta de respuestas oficiales aceleró el armado de las protestas callejeras en el área metropolitana.
La protesta de los maestros civiles alterá el funcionamiento de los colegios bajo órbita militar sin suspender las clases. Esta movilización expone el descontento de los profesionales frente a los beneficios económicos otorgados al personal con rango militar. Las acciones buscarán visibilizar la pérdida del poder adquisitivo sin generar descuentos por días de paro en los haberes de junio.
La conducción de la Asociación Trabajadores del Estado detalló la logística y los puntos geográficos donde se concentrará la medida de fuerza de este jueves. El epicentro de la movilización será el edificio del Instituto Dámaso Centeno, pero las acciones de visibilización se replicarán en cadena en los patios del Colegio Militar, la Escuela Sargento Cabral, la Facultad de Ingeniería del Ejército y la Escuela Superior de Guerra del Ejército. Los organizadores definieron un esquema que incluye abrazos simbólicos a los edificios, asambleas permanentes y recreos extendidos con aplausos.
La clave detrás de esta medida es que los trabajadores diseñaron un método de protesta que no interrumpa el dictado de clases para evitar sufrir quitas salariales por parte del Gobierno nacional. "La idea es no cortar las actividades para evitar descuentos, dado que a los que pararon las últimas veces les descontaron los días", explicaron fuentes sindicales a La Política Online. Mediante este mecanismo de reclamo creativo en los patios escolares, los docentes civiles intentarán llamar la atención de las autoridades del Ministerio de Defensa sin descapitalizar sus propios ingresos mensuales.
A la par de la movilización de este jueves, el sindicato mantiene un reclamo formal desde hace 30 meses por la reapertura de la paritaria sectorial y el pase a planta permanente del personal precarizado. Los docentes denunciaron que el descontento laboral dentro de los institutos educativos militares provocó una renuncia masiva de profesionales calificados durante el último año. La movilización buscará revertir esta situación exigiendo una recomposición salarial de urgencia ante los ministerios competentes.
La protesta de los docentes civiles se fundamenta en un informe interno que detalla las remuneraciones del sector. El relevamiento salarial de las Fuerzas Armadas demuestra que un preceptor de Nivel Superior percibe alrededor de 400.000 pesos de bolsillo por mes, mientras que un preceptor de Nivel Medio ronda los 550.000 pesos. En tanto, una maestra de grado apenas alcanza los 570.000 pesos mensuales, una cifra que incluye un bono remunerativo de 150.000 pesos otorgado en septiembre de 2025.

El malestar de los maestros aumentó al compararse con la escala salarial que el Boletín Oficial publicó para los militares en actividad. Según la Resolución Conjunta 10/2026, los sueldos del personal militar para junio oscilan entre un piso de 686.838 pesos para los voluntarios de segunda categoría y un techo de 3.161.227 pesos para los grados de Teniente General, Almirante y Brigadier General. Esta diferencia generó fuertes recriminaciones internas hacia la gestión oficial del ministro de Defensa.
"Lo que queda claro es la inoperancia de Presti. De darle guita a los militares y a nosotros nada. En febrero pagaron viáticos por 300.000 a todos los que están en Unidades del AMBA. Estamos con salario de hambre. En la provincia de Buenos Aires estamos 106% abajo de CABA y 52% menos que Salta", afirmó un docente a La Política Online.
El reclamo de los maestros de las Fuerzas Armadas excede la recomposición de los haberes e incorpora denuncias por deficiencias graves en la atención médica de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA). Los afiliados denunciaron la suspensión de prestaciones y cortes de coberturas en zonas costeras como Mar del Plata, afectando directamente los tratamientos médicos del personal civil y militar. La vulnerabilidad del sistema de salud castrense quedó expuesta tras la renuncia del general de brigada retirado Sergio Maldonado a la presidencia de la entidad, apenas un mes después de asumir el cargo.

La tensión en la obra social militar escaló tras las modificaciones aplicadas en los aportes de los haberes. El Ejército Argentino comunicó que la alícuota se mantendrá en el 6%, pero se ampliará la base de cálculo sobre todos los conceptos remunerativos y no remunerativos, incluyendo suplementos, bonificaciones y el aguinaldo de junio. La Dirección General de Personal y Bienestar informó a El Estratégico que el mecanismo busca garantizar la sustentabilidad financiera frente al alza de los costos de los insumos médicos, aunque la medida representa un mayor descuento efectivo en los sueldos de los trabajadores.
En medio de este escenario crítico, las autoridades militares intentan contener el malestar de los beneficiarios. Durante el acto por el Día del Ejército en el Colegio Militar, el jefe de la fuerza, teniente general Oscar Santiago Zarich, aseguró ante el ministro de Defensa que "el cuidado de la salud y la atención asistencial constituyen una prioridad". Zarich anunció un incremento de las partidas presupuestarias para el funcionamiento de los hospitales militares en 2027, en un intento por calmar los reclamos.
TM