El proceso de consolidación de la nueva Paramount recibió noticias favorables en el escenario internacional. Tras el anuncio oficial de su intención de fusionarse con Warner Bros. Discovery a finales del pasado mes de febrero, la compañía liderada por David Ellison comenzó a destrabar los avales regulatorios en el extranjero. A través de una reciente presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC), el estudio confirmó que las autoridades de competencia de Australia y de varios mercados estratégicos globales han otorgado formalmente su visto bueno para avanzar con la operación.
El dictamen positivo emitido en Oceanía representa un respaldo técnico fundamental para la viabilidad comercial del acuerdo de fusión. La Comisión Australiana de la Competencia y del Consumidor concluyó en su análisis que la transacción "es poco probable que tenga el efecto de disminuir sustancialmente la competencia en relación con el suministro mayorista de películas para estreno cinematográfico en Australia". Los reguladores locales explicaron que, si bien la adquisición eliminará la rivalidad directa entre ambos estudios en las salas comerciales, la entidad resultante seguirá viéndose condicionada y limitada por la presencia del resto de los grandes estudios de cine del sector.

La aprobación del mercado australiano se sumó a una extensa lista de autorizaciones regulatorias obtenidas en las últimas semanas por el estudio de los Ellison. El informe corporativo detalla que organismos de defensa de la competencia de Nueva Zelanda, Arabia Saudita, Ucrania, Serbia y Macedonia del Norte ya han dado luz verde al proyecto de unificación. De igual manera, las autoridades gubernamentales encargadas de fiscalizar la inversión extranjera directa en naciones europeas como Alemania, Italia, Francia, Bélgica, Eslovenia, República Checa y Rumania se han mostrado a favor de la operación, despejando el panorama en dichos territorios.
A pesar de este avance periférico, la megafusión de 110 mil millones de dólares todavía tiene por delante los desafíos más rigurosos antes de poder concretarse de manera definitiva. El conglomerado sigue aguardando las resoluciones críticas del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. A este complejo frente se sumó la postura del Reino Unido, donde la Autoridad de Mercados y Competencia inició una investigación preliminar de Fase 1 para dictaminar, antes del próximo 7 de agosto, si la unión de los estudios plantea un escenario real de reducción de competencia que amerite una auditoría aún más profunda.

El factor temporal juega un rol crucial dentro del pacto financiero acordado entre los directorios de ambas firmas cinematográficas. La cúpula de Paramount mantiene su previsión de cerrar la fusión durante el tercer trimestre del año, fijando una cláusula económica especial para incentivar la operación. En el caso de que la transacción corporativa no logre concretarse formalmente antes del próximo 30 de septiembre, el acuerdo estipula que los inversionistas de Warner Bros. Discovery comenzarán a percibir una compensación diaria equivalente a una tasa de veinticinco centavos de dólar por acción en cada trimestre de retraso.