La pobreza infantil mostró una fuerte caída durante 2025 y alcanzó su nivel más bajo desde 2018. Sin embargo, un nuevo informe de UNICEF advirtió que la mejora sigue siendo frágil y podría revertirse parcialmente durante el primer semestre de 2026 si se mantienen las actuales condiciones económicas.
Según el organismo, el 42,3% de las niñas, niños y adolescentes vivía en hogares pobres en el segundo semestre de 2025, frente al 67,1% registrado en el momento más crítico de la crisis, durante el primer semestre de 2024. La indigencia también retrocedió del 27,3% al 9,4% en el mismo período.
La mejora permitió reducir en más de 3 millones la cantidad de chicos afectados por la pobreza. UNICEF estimó que a fines de 2025 había alrededor de 5,1 millones de niñas, niños y adolescentes en hogares pobres, contra los 8,1 millones que se contabilizaban un año y medio antes.

La clave en esta mejora fueron las transferencias estatales, principalmente la Asignación Universal por Hijo y la Prestación Alimentar, que refuerza los ingresos de las familias, y ponen un piso para cubrir necesidades básicas.
Pese a la recuperación, el organismo remarcó que los niveles siguen siendo elevados. La pobreza infantil continúa ubicándose muy por encima de la registrada para la población general y afecta a más de 4 de cada 10 menores de edad en el país.
Desde el Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello, festejaron el informe en la cuenta oficial de la red social "X".
La pobreza infantil continúa bajando durante la gestión de Javier Milei, y se ubicó en 42,3% en el segundo semestre de 2025, según UNICEF.
— Ministerio de Capital Humano (@MinCapHum_Ar) June 9, 2026
Cayó casi 25 puntos porcentuales desde el pico registrado en el primer semestre de 2024, y alcanzó su nivel más bajo desde 2018.
Desde el… pic.twitter.com/HOXMGvqAdE
El informe identifica además los sectores donde la vulnerabilidad sigue siendo más alta. La incidencia de la pobreza alcanza al 74,8% de los hogares donde la persona de referencia está desocupada, al 68,8% de aquellos con bajo nivel educativo y al 68,3% de quienes viven en barrios populares.
UNICEF también señaló que el empleo formal sigue siendo uno de los principales factores de protección. Mientras el 21,5% de los niños que viven en hogares con un trabajador formal permanecen bajo la línea de pobreza, la proporción trepa al 55,2% cuando el sostén del hogar tiene una inserción laboral informal.

Respecto de la AUH y la Prestación Alimentar, se destaca que mientras la primera tiene un mecanismo de actualización automática (la movilidad previsional), la otra no, y suele perder mes a mes poder adquisitivo. A su vez, el organismo advirtió que su impacto resulta más limitado para sacar a los hogares de la pobreza debido al fuerte incremento de los ingresos necesarios para cubrir la canasta básica total.
Otro dato que preocupa es que las privaciones estructurales muestran una evolución mucho más lenta que la pobreza por ingresos. 4 de cada 10 niñas y niños presentan al menos una carencia vinculada con vivienda, saneamiento, acceso al agua, educación o protección social, indicadores que no mejoran automáticamente cuando suben los ingresos familiares.
De cara a 2026, UNICEF proyectó una señal de alerta. Las estimaciones del organismo anticipan que la pobreza infantil podría volver a subir hasta el 44,4% durante el primer semestre del año, mientras que la indigencia alcanzaría el 10,8%. Aunque esos niveles seguirían por debajo del pico de 2024, marcarían una interrupción de la tendencia descendente observada durante 2025.

Para UNICEF, el desafío pasa por consolidar la recuperación reciente sin descuidar los problemas estructurales. El informe concluye que la reducción sostenible de la pobreza infantil requiere combinar transferencias de ingresos, mejora del empleo adulto, ampliación de los servicios de cuidado e inversiones en infraestructura y acceso a derechos básicos.