La denuncia de una familia contra un colegio de La Plata por presunto bullying escaló a las autoridades educativas bonaerenses. Los padres de un alumno de 6 años acusaron a la institución de no haber intervenido de manera efectiva frente a una serie de agresiones que, según sostienen, se repiten desde el inicio del ciclo lectivo.
La presentación fue realizada ante la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIEGEP) y apunta al accionar de las autoridades de la institución ubicada en calle 4 entre 43 y 44. Según los denunciantes, su hijo habría sido víctima de agresiones verbales y físicas por parte de otro estudiante de un curso superior.
De acuerdo con el relato de la familia, las situaciones fueron comunicadas en reiteradas oportunidades a las autoridades escolares. Afirman haber realizado al menos cinco planteos verbales con el objetivo de que se adoptaran medidas preventivas y se garantizara la seguridad del menor.
Sin embargo, sostienen que los episodios continuaron y que las respuestas recibidas no alcanzaron para resolver el conflicto.
El hecho que terminó impulsando la denuncia formal ocurrió, según consta en la presentación, el pasado 4 de junio. Ese día, el niño habría relatado a sus padres una situación que calificaron como especialmente grave.

Según la denuncia, otro alumno lo habría empujado, arrinconado y amenazado dentro del establecimiento. El menor aseguró que el agresor lo tomó del cuello con una mano y le apoyó un lápiz con punta mientras le decía: "Te voy a matar".
El relato encendió la preocupación de la familia, que decidió avanzar con una presentación formal ante las autoridades educativas provinciales.
Tras el episodio, los padres intentaron mantener un diálogo con la familia del estudiante señalado. Sin embargo, indicaron que la situación derivó en momentos de tensión en el ingreso al colegio.
En la denuncia también sostienen que, durante conversaciones mantenidas con directivos de la institución, las autoridades habrían reconocido que ya venían abordando conductas violentas atribuidas al mismo alumno y que existían antecedentes de planteos similares realizados por otras familias.
Ese punto aparece como uno de los ejes centrales del reclamo. Según los denunciantes, luego de que el caso se hiciera conocido comenzaron a recibir mensajes de otros padres que afirmaron que sus hijos también habrían atravesado situaciones de maltrato vinculadas al mismo estudiante.
Por ese motivo, aseguran que la presentación cuenta con el respaldo de otras familias que cuestionan la respuesta institucional brindada frente a los distintos episodios reportados durante los últimos meses.
En el escrito presentado ante la DIEGEP solicitaron una intervención urgente para que se evalúe el accionar del establecimiento y se determinen eventuales medidas de protección para los alumnos involucrados.
La familia sostiene que la escuela tiene la obligación de garantizar la integridad física y emocional de los estudiantes durante toda la jornada escolar y reclama que se adopten mecanismos eficaces para prevenir nuevos hechos de violencia.
Consultadas sobre la situación, autoridades del Colegio Nuestra Señora de la Misericordia ofrecieron una versión diferente. Desde la institución negaron que existan denuncias formales por bullying y aseguraron que todas las situaciones que llegan a conocimiento de la escuela son abordadas de acuerdo con los protocolos vigentes.
Según indicaron, las intervenciones se realizan de manera conjunta entre docentes, equipos de orientación escolar, supervisores y las familias involucradas.
Además, remarcaron que el establecimiento mantiene una política de diálogo permanente con la comunidad educativa y señalaron que se encuentran abiertos a recibir consultas o pedidos de entrevista para aclarar cualquier inquietud.
Mientras tanto, la presentación ya quedó en manos de las autoridades educativas bonaerenses, que deberán analizar la documentación aportada por la familia y determinar si corresponde avanzar con algún tipo de actuación administrativa sobre el caso.