La preparación de una nueva coreografía dentro de Gran Hermano Generación Dorada terminó generando un fuerte cruce entre Nenu, Campanita y Cinzia, luego de que surgieran diferencias por los lugares que ocuparía cada participante durante el baile.
Todo comenzó mientras los jugadores organizaban una presentación para superar un desafío que les permitiría obtener chocolates como premio. Sin embargo, lo que parecía una actividad recreativa derivó en una discusión sobre protagonismos, favoritismos y egos dentro del grupo.
La primera en manifestar su malestar fue Nenu, quien aseguró haberse sentido desplazada durante los ensayos. Según explicó, se acercó en varias oportunidades para colaborar, pero sintió que no era tenida en cuenta. Además, cuestionó algunos cambios de posición dentro de la coreografía y sostuvo que determinadas decisiones le resultaron incómodas.
En medio del intercambio apareció Campanita, quien quedó señalada por haber interpretado que Nenu estaba molesta porque otra de sus amigas tendría mayor protagonismo en el baile. Esa lectura fue rechazada de manera tajante. "Claro que sí quiero que ella sea la protagonista", respondió Campanita, negando que existiera algún problema relacionado con amistades dentro de la casa.
La discusión fue escalando hasta involucrar a Cinzia, una de las encargadas de coordinar la puesta en escena. La participante intentó bajar la tensión y explicó que la distribución de lugares no tenía que ver con preferencias personales sino con cuestiones vinculadas a la coreografía. "En la coreo somos todos iguales. No voy a elegir a alguien porque sea mi amigo. Si alguien va adelante es porque baila mejor, porque aprendió más rápido o porque por altura queda mejor", argumentó.
Mientras algunos intentaban mediar, otros jugadores también opinaron sobre el conflicto y cuestionaron que una actividad pensada para conseguir comida terminara convirtiéndose en una pelea por quién se luce más frente a las cámaras. Con el correr de los minutos, las tres participantes aclararon sus posturas y buscaron desactivar el enfrentamiento. Sin embargo, el episodio volvió a dejar en evidencia las tensiones que genera la convivencia y cómo cualquier decisión dentro de la casa puede transformarse en motivo de discusión.