A seis meses del desenlace de Stranger Things, David Harbour habló del cierre de la exitosa producción de Netflix y el profundo lazo que lo une a su compañera de reparto, Millie Bobby Brown. A sus 51 años, el intérprete que encarnó al jefe de policía Jim Hopper a lo largo de cinco temporadas reflexionó sobre el desgaste natural de la historia, admitiendo que el equipo había llevado a los personajes tan lejos como era posible. Tras una década compartiendo el set en roles de padre e hija de ficción, Harbour dejó en claro que el final de la serie no diluyó el cariño construido detrás de las cámaras.
La etapa final de la serie no estuvo exenta de turbulencias mediáticas, alimentadas por rumores de la prensa que apuntaban a una supuesta mala relación y denuncias de hostigamiento entre Harbour y Brown. El actor desestimó por completo estas versiones y explicó que cualquier roce fue simplemente un proceso normal de convivencia tras diez años de trabajo continuo durante la etapa formativa de la actriz. Al respecto, Harbour disipó cualquier duda sobre el estado actual de su vínculo afectivo con la joven estrella al declarar con total firmeza: "Hay un vínculo especial allí. La amo. Ella me ama".

Por su parte, Millie Bobby Brown respaldó las palabras de su colega a través de un correo electrónico enviado a Variety, donde destacó cómo su relación profesional evolucionó hacia un terreno mucho más colaborativo a nivel creativo. La actriz recordó: “Obviamente cambié muchísimo desde la Temporada 1 hasta la Temporada 5, y David estuvo ahí durante todo ese tiempo”, para después agregar: “Cuando trabajás con alguien durante tantos años, realmente podíamos exigírnoslo emocionalmente en las escenas. Aunque la serie ha terminado, todavía siento mucha gratitud. Haber compartido esa experiencia con él durante tantos años es algo que siempre recordaré y valoraré”.
Respecto al controvertido y definitivo destino de Eleven en el episodio final transmitido en la pasada víspera de Año Nuevo, Harbour se mostró sumamente conforme con la decisión narrativa de los hermanos Duffer. El actor analizó que, desde la concepción misma del relato, la existencia de una niña con poderes sobrenaturales en un pueblo como Hawkins resultaba insostenible para el retorno a la normalidad, por lo que su sacrificio final era el único desenlace lógico. “Desde el mismísimo principio de la serie, hay que matarla”, señaló para después bromear: “Hasta que Netflix necesite subir el precio de su suscripción. Entonces… ¡señoras y señores: Eleven, la nueva serie!”.

Actualmente, Harbour se encuentra canalizando sus vivencias a través de nuevos proyectos cinematográficos y televisivos que le permiten explorar facetas interpretativas alejadas de la ciencia ficción. El actor viene de cosechar un gran éxito comercial y excelentes críticas con la serie de HBO Max DTF St. Louis, que lo posiciona firmemente en la carrera por los premios Emmy. ¿Será que algún día volverá a ser Hopper?