por Sebastián Muzi
Los New York Knicks escribieron una página dorada en la historia de la NBA al vencer 107-106 a los San Antonio Spurs en el Juego 4 de las Finales. La remontada de 29 puntos, inédita en esta instancia, transformó una noche que parecía perdida en un capítulo épico que acerca a la franquicia a su primer título desde 1973.
El partido comenzó con un dominio absoluto de los Spurs, que llegaron a liderar 76-49 al descanso gracias al impacto de Victor Wembanyama, autor de 25 puntos en la primera mitad, y la precisión de Devin Vassell. Todo indicaba que la serie se encaminaba a un empate 2-2, pero el tercer cuarto abrió la puerta a una reacción inesperada.
Allí emergió la figura de Jalen Brunson, quien con 36 puntos y liderazgo constante marcó el pulso de la remontada. A su lado, OG Anunoby se convirtió en héroe inesperado al encestar la canasta decisiva con apenas 1.2 segundos en el reloj, desatando la euforia en el Madison Square Garden.
OG ANUNOBY WITH THE PUTBACK.
— NBA (@NBA) June 11, 2026
KNICKS COMPLETE THE 29-PT COMEBACK FOR THE WIN.
LARGEST COMEBACK IN NBA FINALS HISTORY 🤯 pic.twitter.com/ZtWVWY6JsR
La hazaña superó el récord anterior de remontada en unas Finales, fijado en 24 puntos por los Boston Celtics en 2008. Más allá de la estadística, el triunfo simboliza la resiliencia de un equipo que supo reinventarse con piezas como Karl-Anthony Towns y el aporte defensivo de Mitchell Robinson, consolidando una identidad combativa.
Para los Spurs, la derrota es un golpe psicológico. Tras dominar la primera mitad, se vieron desbordados en los últimos dos cuartos, donde apenas anotaron 30 puntos. La tarea ahora es monumental: intentar una remontada de 1-3, algo que solo los Cleveland Cavaliers lograron en 2016 frente a Golden State.
Uno de los más afectados por el partido perdido fue el argentino Emanuel Ginóbili, leyenda de los Spurs y actual asistente de la franquicia, quien en un posteo en X afirmó: "No puedo creer el partido que perdimos! Extremadamente doloroso! Ahora a lamerse las heridas y volver a intentarlo. No queda otra".
En la publicación, muchos internautas culparon a De’Aaron Fox porque, con los Spurs arriba por un punto y menos de 15 segundos en el reloj (estando 106-105 arriba), eligió atacar el aro en lugar de consumir tiempo o pedir un tiempo muerto. Su bandeja fue bloqueada por OG Anunoby y esa acción abrió la puerta al triunfo de los Knicks.
DE'AARON FOX por Dios… solo tenias que mantener el p*to dribling y exprimir el reloj de posesión para asegurarte el juego.
— Pablo Mattos (@PabloMattos224) June 11, 2026
Es baloncesto básico, pero aquí el mismo tipo que te hace el tapón… te gana el JUEGO segundos después.
Nah… insólito pic.twitter.com/Kxs7e4ReBb
🇺🇸I cannot believe what just happened! Unreal! Extremely tough loss. Now time to lick wounds and try again. No alternatives. 😓
— Manu Ginobili (@manuginobili) June 11, 2026
🇦🇷No puedo creer el partido que perdimos! Extremadamente doloroso! Ahora a lamerse las heridas y volver a intentarlo. No queda otra. 😓
El impacto del triunfo trasciende lo deportivo. La ciudad de Nueva York, que lleva más de medio siglo esperando un campeonato, vive con intensidad la posibilidad de un desenlace histórico. El Garden vibró como pocas veces, recordando las gestas de los años 70 y proyectando un futuro que parecía lejano.
El Juego 5, que se jugará este sábado 13 de junio en el Frost Bank Center de San Antonio, será mucho más que un partido: será la oportunidad de cerrar una serie que ya se inscribe en los libros de récords. Los Knicks están a un paso de la gloria, y la NBA entera observa cómo un equipo que parecía condenado a la nostalgia puede convertirse en protagonista de una nueva era.