Mientras el Mundial 2026 pone nuevamente a la Selección Argentina, defensora del título, en el centro de la escena global, una de las particularidades del vínculo entre política y fútbol aparece en la relación que Javier Milei construyó discursivamente con Lionel Messi. Mucho antes de llegar a la Casa Rosada, el hoy presidente ya destacaba al capitán argentino como el mejor futbolista del mundo y salía en su defensa cuando todavía era objeto de cuestionamientos por parte de sectores del periodismo y de los hinchas.
A diferencia de otras figuras públicas sobre las que suele mantener posiciones confrontativas, Milei reservó siempre palabras de admiración para el rosarino. Esa valoración se mantuvo inalterable antes y después de la conquista del Mundial de Qatar 2022, e incluso se profundizó una vez convertido en jefe de Estado.
Una de las referencias más recientes del Presidente sobre Messi se produjo en marzo de este año, cuando compartió en su cuenta de X un video de una entrevista realizada en 2018.
Esto era lo que yo decía sobre Messi en 2018, mientras el periodismo lo estropeaba y algunos imprudentes le decían que tenía miedo a ganar.
— Javier Milei (@JMilei) March 6, 2026
Primero los datos...
Fin. https://t.co/pqYjjvslRM
"Esto era lo que yo decía sobre Messi en 2018, mientras el periodismo lo estropeaba y algunos imprudentes le decían que tenía miedo a ganar. Primero los datos... Fin", escribió Milei.
El posteo buscó rescatar una posición que el mandatario sostiene desde hace años: la idea de que el capitán argentino fue injustamente cuestionado durante gran parte de su carrera en la Selección pese a sus extraordinarios números y rendimientos individuales.
En aquellas declaraciones, Milei analizaba estadísticas y desempeños para argumentar que Messi ya era el mejor jugador del mundo, incluso en un contexto marcado por las derrotas en las finales de la Copa América y del Mundial de Brasil 2014.

Ya como presidente, Milei volvió en varias oportunidades sobre su admiración por el capitán argentino.
En febrero de 2024 aseguró que Messi era "el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos, por escándalo", y recordó que siempre salió a defenderlo cuando recibía críticas.
En distintas entrevistas también afirmó que nunca comprendió los cuestionamientos que recibía el rosarino y destacó que sus números, su rendimiento y su trayectoria lo ubicaban por encima de cualquier otro futbolista de la historia.
La defensa de Messi aparece, además, asociada a una idea que Milei suele reivindicar en otros ámbitos: la meritocracia. El Presidente ha señalado en varias ocasiones que ve en el capitán argentino un ejemplo de disciplina, esfuerzo, sacrificio y excelencia profesional.
La admiración presidencial alcanzó una de sus expresiones más enfáticas en abril de 2025, cuando Milei se definió como "un fanático enfermo de Messi".
Durante aquella intervención recordó que lo defendía cuando parte del ambiente futbolístico argentino cuestionaba su liderazgo y su capacidad para ganar títulos con la Selección.
Según planteó, las críticas que recibía el rosarino contrastaban con la evidencia que ofrecían sus actuaciones dentro de la cancha, una idea que el mandatario volvió a mencionar en numerosas oportunidades.

Las referencias de Milei no se limitaron únicamente a Messi. El Presidente también destacó reiteradamente el trabajo realizado por el entrenador Lionel Scaloni y por el plantel campeón del mundo.
Tras la goleada de Argentina frente a Brasil en las Eliminatorias Sudamericanas, elogió el rendimiento colectivo del equipo y dejó una frase que volvió a poner a Messi en el centro de la escena: "Imaginate si estaba Messi".
Meses más tarde, durante un foro realizado en Miami, definió al capitán argentino como "uno de nuestros más ilustres deportistas" y destacó que logró llevar el talento argentino "a lo más alto del mundo".
Incluso en aquella ocasión ensayó una broma en clave política al afirmar que "también puedo felicitar a un zurdo", en referencia a la pierna hábil del futbolista.
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En un escenario político caracterizado por la confrontación permanente, Messi parece ocupar un lugar singular dentro del universo discursivo de Milei.
Desde las primeras entrevistas televisivas hasta sus declaraciones como presidente, el mandatario mantuvo una línea constante de reconocimiento hacia el capitán argentino. Una admiración que atravesó derrotas, consagraciones, campañas electorales y cambios de época.
Ahora, mientras comienza una nueva Copa del Mundo y la Selección vuelve a ilusionar a millones de argentinos, ese reconocimiento vuelve a cobrar actualidad.