Los intendentes del peronismo bonaerense comenzaron a mover fichas de cara al armado electoral de 2027 y ya plantean una advertencia a la conducción de Fuerza Patria. El intendente de Ezeiza, Gastón Granados, reclamó que los jefes comunales tengan representación en la mesa de decisiones del espacio y deslizó la posibilidad de competir con una lista propia si son excluidos de la discusión.
La posición fue expresada por uno de los referentes del denominado "Grupo AFA", integrado además por los intendentes Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar) y Nicolás Mantegazza (San Vicente), un sector que busca consolidarse como una nueva referencia dentro del peronismo bonaerense.
"Todos tenemos que estar en la mesa de discusión, con la intención de ponernos de acuerdo pero, si no ocurre, ir a competir. No hay nada malo en ir a una PASO. Los candidatos tienen que ser los mejores y no tengo dudas de que tienen que ser intendentes. Podemos ser la cuarta pata de la mesa para que no quede chueca", afirmó Granados durante una entrevista en el streaming Uno Tres Cinco.
Las declaraciones exponen una tensión que comienza a crecer dentro del peronismo provincial. Mientras el espacio sigue atravesado por las negociaciones entre el sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner, el Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof y el massismo, los intendentes buscan convertirse en un actor con peso propio dentro de la estructura partidaria.
Granados aseguró que el grupo trabaja para construir un espacio que no responda orgánicamente a ninguno de esos sectores, aunque mantenga diálogo con todos.
"Queremos formar parte. Lo que viene por delante es con más intendentes, con dirigentes jóvenes como los que conformamos este grupo, con la idea de convocar a más compañeros y hacer entender que la función de los intendentes es importante", sostuvo.
En ese sentido, dejó una definición que apunta directamente contra las decisiones tomadas desde las conducciones partidarias: "No vamos a esperar que nos llamen un día para decirnos quiénes son los candidatos a competir. No vamos a aceptar el dedo de nadie".

Además de exigir participación en el armado político, Granados volvió a instalar una demanda que comparten numerosos jefes comunales: adelantar y desdoblar las elecciones bonaerenses.
Según evaluó, la experiencia de 2025 dejó resultados positivos para los municipios, aunque no para la performance nacional del peronismo.
"El desdoblamiento salió muy bien si se analizan los resultados de los municipios. En la elección nacional salió mal", afirmó, antes de deslizar cuestionamientos sobre las candidaturas que integraron las listas legislativas.
A partir de esa lectura, anticipó que en los próximos meses crecerá la presión de los intendentes para volver a separar los comicios provinciales de los nacionales.
"Va a haber una fuerte presión porque la inmensa mayoría de los intendentes va a querer que se desdoble", aseguró, al tiempo que consideró que "lo más lógico sería adelantar la elección y lo máximo posible".
Pese a las diferencias internas, Granados se mostró optimista respecto de la posibilidad de alcanzar acuerdos entre los principales referentes del espacio.
En ese marco, apostó a que se concrete una instancia de diálogo entre Cristina Kirchner, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y el resto de los dirigentes con capacidad de decisión.
"Soy positivo. El encuentro entre CFK y Axel, Máximo y Axel, y los actores principales va a estar", afirmó.
Sin embargo, dejó en claro que la unidad no puede construirse ignorando el peso territorial de los municipios. Por eso, insistió en que los intendentes deben ser parte central de la estrategia electoral que comenzará a definirse una vez que concluya el Mundial de fútbol y se abra formalmente la carrera hacia las elecciones de 2027.