La inflación de mayo fue del 2,1%, según informó el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos). El aumento estuvo impulsado principalmente por servicios y alimentos, mientras que el congelamiento de los combustibles y la estabilización del precio de la carne compensaron a la baja.
El dato se ubicó por debajo de abril (2,6%) encadenando dos meses consecutivos con la inflación desacelerando respecto del mes previo.

Así, en los primeros cinco meses del año, el IPC acumula un 14,7%. En términos interanuales, el índice de precios acumuló una suba del 33,2%, apenas por debajo del nivel de marzo (32,6%).
El rubro de mayor aumento fue Comunicación (3,4%) seguido de Educación (2,9%). Los alimentos y bebidas no alcohólicas se aceleraron (2,5%), siendo la división de mayor incidencia en casi todas las regiones.
Ello marca la pauta de divergencias regionales. La mayor suba de alimentos se registró en el en Gran Buenos Aires, con incrementos del 2,8%. Por el contrario, el resto de las regiones se movieron por debajo del promedio. En la región Pampeana, la suba fue del 2,3%, en el Noreste y en el Noroeste del 2,1%. En la Patagonia, el aumento fue del 2% mientras que en Cuyo fue de 1,9%.
En los primeros cinco meses de 2026, los alimentos se movieron por encima de la inflación: acumulan una suba del 16,2% (vs 14,7% IPC). Lo mismo sucedió en el último año: treparon 33,4% (vs 33,2% IPC).

En el ránking de los mayores incrementos, se destacan principalmente las verduras. De los primeros 10 alimentos de mayores subas, 5 pertenecen a este rubro.
