12/06/2026 - Edición Nº1221

Policiales

Narcotráfico

La pista que apareció en una causa por drogas y llevó hasta el crimen del playero de Rosario

12/06/2026 | Un detenido en un operativo figuraba como titular del arma secuestrada al adolescente acusado de matar a Bruno Bussanich, el playero ejecutado en marzo de 2024.



La investigación de una organización dedicada a la venta de drogas bajo la modalidad delivery terminó revelando una conexión inesperada con uno de los crímenes que más conmocionaron a Rosario en los últimos años: el asesinato del playero Bruno Bussanich.

Como resultado de una serie de allanamientos realizados por la Policía Federal Argentina, tres hombres fueron detenidos acusados de comercializar estupefacientes al menudeo. Sin embargo, uno de los hallazgos más relevantes de la pesquisa fue la identificación de uno de los sospechosos como titular registral de la pistola calibre .380 que había sido secuestrada al adolescente acusado de ejecutar al trabajador de una estación de servicio en marzo de 2024.

El operativo fue llevado adelante por efectivos de la División Antidrogas Rosario del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) en el marco del Plan Bandera, impulsado por el Ministerio de Seguridad Nacional para combatir el narcotráfico y el crimen organizado en Santa Fe.

La causa se inició en abril de este año por pedido del Equipo del Área de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación, a cargo del fiscal Diego Giro. Las primeras tareas de inteligencia permitieron detectar maniobras de venta de cocaína bajo la modalidad de reparto a domicilio y establecer quién era el presunto responsable de la actividad.

A medida que avanzó la investigación, los agentes detectaron que el principal sospechoso mantenía vínculos con otro hombre que ya estaba siendo investigado en una causa paralela por presuntas infracciones a la Ley Nacional de Armas y Explosivos.

Fue entonces cuando surgió el dato que llamó la atención de los investigadores. Tras el análisis de documentación y registros oficiales, se determinó que ese segundo sospechoso figuraba como titular registral de la pistola calibre .380 que había sido secuestrada en poder de D.G., el menor acusado de asesinar a Bruno Bussanich.

El caso

El crimen ocurrió el 9 de marzo de 2024 en una estación de servicio ubicada sobre la calle Mendoza al 7600, en Rosario. Bussanich fue ejecutado de varios disparos en un ataque que se produjo en medio de la escalada de violencia narco que por aquellos días sacudía a la ciudad.

Ante la aparición de ese vínculo, se conformó un Equipo Conjunto de Investigación integrado por el fiscal Giro, la fiscal Juliana González, responsable del Equipo de Trabajo para el Abordaje de Armas de Fuego del Ministerio Público de la Acusación, y especialistas de la División Antidrogas Rosario de la Policía Federal.

Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó seis allanamientos simultáneos. Tres se realizaron en distintos puntos de Rosario, sobre las calles Servando Bayo, Dean Funes y Pasaje 1395. Otro tuvo lugar en Pasaje Potalivo, a unos 40 kilómetros de la ciudad, mientras que los dos restantes se llevaron a cabo en Granadero Baigorria.

Durante los procedimientos fueron detenidos los tres investigados y se secuestraron dosis de cocaína y marihuana listas para su comercialización, pastillas de MDMA, tres balanzas de precisión, 17 teléfonos celulares, dinero en efectivo y otros elementos considerados de interés para la causa.

Los investigadores ahora intentan determinar si la conexión detectada con el arma utilizada en el caso Bussanich fue circunstancial o si existen vínculos más profundos entre los acusados y la estructura criminal detrás de los ataques que sembraron terror en Rosario durante 2024.

Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia acusados de infringir la Ley Nacional de Drogas y la Ley Nacional de Armas y Explosivos, mientras la pesquisa continúa bajo reserva para establecer posibles nuevas responsabilidades.