12/06/2026 - Edición Nº1221

Sociedad


Buscan detectar señales de riesgo

La alarma que encendió el Mundial en las escuelas: una de cada cuatro adolescentes ya apostó online

12/06/2026 | Ante el crecimiento de las apuestas digitales entre menores, el gobierno de la Ciudad lanzó una guía para estudiantes, docentes y familias.



El inicio del Mundial de fútbol volvió a poner en alerta a especialistas, docentes y familias por un fenómeno que crece entre los adolescentes: las apuestas online. Frente a ese escenario, el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires lanzó una guía de Protección Digital destinada a escuelas secundarias y una campaña de concientización para prevenir la participación de menores en plataformas de juego.

La iniciativa lleva como lema "La pasión se juega, no se apuesta" y apunta a generar una mirada crítica sobre una práctica que se expandió con fuerza en los últimos años y que encuentra en los grandes eventos deportivos uno de sus principales momentos de difusión.

La preocupación no es menor. Según datos de Kids Online Argentina (UNICEF, 2025) y del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina, uno de cada cuatro adolescentes apostó dinero alguna vez a través de plataformas digitales y la edad promedio de inicio ronda los 13 años.

Además, seis de cada diez jóvenes aseguran conocer a alguien que realizó apuestas online y casi la mitad afirma conocer plataformas dedicadas a esa actividad. El acceso, según los especialistas, suele producirse mediante billeteras virtuales y aplicaciones que forman parte de la rutina cotidiana de los adolescentes.

Desde el Ministerio de Educación porteño advirtieron que el Mundial potencia este fenómeno debido a la enorme exposición publicitaria que reciben las plataformas de apuestas durante las transmisiones deportivas, las redes sociales y los servicios de streaming.

Bonos de bienvenida, promociones especiales y campañas protagonizadas por influencers son algunas de las estrategias utilizadas para presentar el juego de azar como una extensión natural de la experiencia deportiva.

La nueva guía busca precisamente desarmar esos mecanismos y ofrecer herramientas para comprender cómo funcionan los algoritmos, las estrategias de fidelización y los riesgos asociados a las apuestas digitales.

El material está dirigido a estudiantes, docentes y familias, y propone abordar la problemática desde una perspectiva preventiva. En lugar de recurrir a mensajes alarmistas o etiquetar a los jóvenes como "adictos" o "problemáticos", promueve el diálogo, las preguntas abiertas y la construcción de espacios de confianza donde los adolescentes puedan expresar sus experiencias sin temor a sanciones.

Entre los principales riesgos identificados aparecen consecuencias económicas, emocionales, familiares y escolares. Los especialistas advierten que las apuestas online pueden derivar en endeudamiento, conflictos con el entorno cercano, dificultades para sostener el rendimiento académico y alteraciones en el bienestar psicológico.

La guía también enumera señales de alerta que pueden ayudar a detectar situaciones de riesgo. Entre ellas se encuentran cambios bruscos de humor, irritabilidad, aislamiento, caída repentina del desempeño escolar, preocupación excesiva por los resultados deportivos, pedidos frecuentes de dinero y conductas vinculadas al ocultamiento o uso compulsivo del teléfono celular.

El objetivo del programa es que las escuelas se conviertan en espacios de detección temprana y acompañamiento frente a una problemática que avanza a la par del crecimiento de las plataformas digitales.

"Sabemos que el Mundial despierta entusiasmo y genera conversaciones en millones de hogares. Por eso es importante que las familias cuenten con recursos para hablar sobre apuestas online, comprender cómo operan estas plataformas y acompañar a los chicos en la construcción de hábitos digitales saludables", sostuvo la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel.

Desde la cartera educativa remarcaron que la prevención requiere un trabajo conjunto entre la escuela y las familias, especialmente en un contexto donde las fronteras entre entretenimiento, redes sociales y apuestas son cada vez más difusas para niños y adolescentes.

Con esa premisa, la Ciudad apuesta a que las aulas funcionen como un primer ámbito de contención frente a un fenómeno que ya forma parte del ecosistema digital cotidiano de muchos jóvenes y que encuentra en cada gran cita deportiva una nueva oportunidad para expandirse.