La música volvió a ser protagonista en el fútbol: Shakira y Burna Boy lograron que su reciente colaboración “Dai Dai”, himno oficial del Mundial 2026, fuera elegida por los lectores de Billboard como la mejor canción mundialista de todos los tiempos. Con más del 31% de los votos, el tema se impuso en la encuesta publicada el 1 de junio, relegando al segundo lugar al histórico “Waka Waka” de Sudáfrica 2010 y al tercero a “La Copa de la Vida” de Ricky Martin en Francia 1998.
El resultado confirma el reinado de Shakira en los himnos de la FIFA, ya que dos de sus canciones ocupan el podio histórico. La colombiana, que inauguró el Mundial en el Estadio Azteca con un mensaje de paz y esperanza, volvió a conectar con el público global a través de una propuesta musical que mezcla afrobeats, dance-pop, reggaetón y ritmos internacionales.
La clave del éxito de “Dai Dai” está en su mensaje inspirador de unidad y superación, acompañado por referencias directas a leyendas del fútbol como Maradona, Maldini, Romário, Cristiano Ronaldo, Beckham, Kaká y Messi. La presencia de Burna Boy, estrella nigeriana del afrobeats, aportó un alcance internacional que reforzó el impacto del tema en distintas culturas y mercados.
El contraste con “Waka Waka” resulta inevitable: aquel himno de 2010 se convirtió en un fenómeno global por su ritmo africano y su coreografía contagiosa, mientras que “La Copa de la Vida” de Ricky Martin marcó un antes y un después en la música latina con su energía eufórica y su éxito en los Grammy. Sin embargo, la encuesta de Billboard refleja que el público actual reconoce en “Dai Dai” una propuesta fresca y representativa del espíritu del fútbol moderno.
Otros temas recordados en la votación fueron “Ole Ola” de Pitbull, Jennifer Lopez y Claudia Leitte (Brasil 2014), y “The Time of Our Lives” de Il Divo y Tony Braxton (Alemania 2006), aunque quedaron lejos de los primeros puestos.
La conclusión es clara: Shakira se consolidó como la artista más influyente en la historia musical de los Mundiales, capaz de reinventarse y de marcar tendencia en dos generaciones distintas de fanáticos. Con “Dai Dai”, la colombiana no solo sumó un nuevo himno a su legado, sino que también reafirmó que el fútbol y la música, juntos, pueden convertirse en un lenguaje universal.
Sin embargo, en el repaso histórico de los himnos mundialistas, resulta imposible dejar fuera del recuerdo a la histórica Italia 1990, torneo que tuvo como tema oficial “Un’estate italiana”, interpretado por Gianna Nannini y Edoardo Bennato. El tema, también conocido como “Notti magiche”, se convirtió en un verdadero símbolo cultural: su letra evocaba la magia de las noches de fútbol y la ilusión de los sueños cumplidos, mientras que su melodía pop-rock acompañó la atmósfera de un Mundial marcado por la pasión y la nostalgia.
La canción trascendió el evento deportivo y se instaló como un clásico de la música italiana, con un impacto que aún hoy se recuerda en las transmisiones y celebraciones vinculadas al fútbol. En la encuesta de Billboard, “Un’estate italiana” no alcanzó los primeros puestos, pero su legado sigue siendo fundamental: representa el inicio de una era en la que la FIFA buscó consolidar la música como parte inseparable de la identidad de cada Copa del Mundo, abriendo el camino para éxitos posteriores como “La Copa de la Vida” y “Waka Waka”.
