La historia de la Selección Argentina en las Copas del Mundo tiene un capítulo reservado para los imprevistos, los giros del destino y los futbolistas que, contra todo pronóstico, terminan armando las valijas a último momento.
La reciente confirmación de Marcos Senesi como reemplazante del lesionado Leonardo Balerdi para el Mundial 2026 es solo el último eslabón de una larga cadena de convocatorias de urgencia que, en muchos casos, terminaron marcando a fuego el destino del equipo.
Lionel Scaloni se tomó su tiempo tras la baja de Balerdi, afectado por una lesión en el sóleo de la pierna derecha. Tras evaluar la evolución de otros averiados, la cuenta oficial de la Albiceleste confirmó la noticia: “El defensor Marcos Senesi se suma a la convocatoria de futbolistas que disputarán la Copa Mundial de la FIFA 2026″.
El zurdo, flamante refuerzo del Tottenham tras dejar el Bournemouth, se acoplará a una defensa que ya cuenta con nombres como Cristian Romero —su nuevo compañero de club—, Nicolás Otamendi y Lisandro Martínez. Sin embargo, el caso de Senesi evoca inmediatamente a otros "bomberazos" que cambiaron la dinámica mundialista.

Hace casi cuatro años, Scaloni tuvo que activar el protocolo de emergencia a solo días del debut en Qatar. Joaquín Correa y Nicolás González quedaron desafectados por problemas físicos, abriéndoles la puerta de par en par a Thiago Almada y Ángel Correa. Aunque ocuparon un rol de suplentes en la delegación, ambos terminaron bordándose la tercera estrella en el pecho.
En la antesala de Rusia 2018, la desgracia se ensañó con Manuel Lanzini, quien sufrió una rotura de ligamentos cruzados a una semana del inicio del torneo. El entonces DT Jorge Sampaoli llamó de urgencia a Enzo Pérez.
A diferencia de otros reemplazantes, el mendocino no viajó para rellenar el banco: se ganó un lugar en el once inicial y terminó siendo titular en los partidos decisivos de aquella convulsionada cita mundialista.

El destino de los arqueros en el Mundial de 1990 cambió drásticamente en el segundo partido ante la Unión Soviética, cuando Nery Pumpido sufrió la fractura de tibia y peroné. Mientras Sergio Goycochea se convertía en el héroe de los penales, Carlos Bilardo convocó de urgencia a Ángel David Comizzo para sumarse a la delegación El entonces arquero de River viajó de inmediato, aunque no llegó a sumar minutos en cancha.
Para encontrar uno de los antecedentes más lejanos hay que viajar a 1974. En una Selección marcada por el desorden y la falta de resultados bajo la conducción de Vladislao Cap, el delantero de Huracán Roque Avallay se lesionó durante la gira previa por Europa y tuvo que regresar al país.
Ante la emergencia, Cap debió definir el reemplazo entre tres nombres de peso: Carlos Aimar, Santiago Santamaría y Carlos Babington. Finalmente, el "Inglés" fue el elegido para subirse a una lista que ya parecía cerrada