La Justicia federal dio un paso clave en la investigación por el triple crimen de Florencio Varela al procesar con prisión preventiva a Tony Janzen Valverde Victoriano, alias "Pequeño J", el ciudadano peruano acusado de integrar la organización criminal detrás de los asesinatos de Morena Verdi, Brenda Loreley Del Castillo y Lara Gutiérrez.
La resolución fue dictada por el juez federal de Morón Jorge Ernesto Rodríguez, quien consideró acreditado, con el grado de certeza requerido para esta etapa del proceso, que el imputado tuvo una participación central en los hechos y debe responder como coautor de los homicidios.
Según la decisión judicial, Valverde Victoriano está acusado de homicidio agravado por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, con ensañamiento, con alevosía y mediando violencia de género, en tres hechos ocurridos en concurso real.
El magistrado sostuvo que la intervención de "Pequeño J" no se limitó a una participación secundaria. Por el contrario, consideró que realizó "aportes esenciales" para la concreción del plan criminal.

De acuerdo con la resolución, el acusado habría participado en distintas etapas de la maniobra, desde la planificación previa hasta la logística para captar y trasladar a las víctimas. También le atribuyó un rol en el aseguramiento del lugar donde las jóvenes permanecieron cautivas y en las tareas de control y sometimiento dentro del inmueble en el que fueron privadas de su libertad antes de ser asesinadas.
Para el juez, el imputado actuó con pleno conocimiento del plan común desarrollado por el resto de los involucrados y aceptó la posibilidad de que las víctimas fueran asesinadas.
La resolución remarca además que su participación formó parte de una división de tareas propia de una estructura criminal organizada, circunstancia que, según el magistrado, refuerza su responsabilidad penal en los hechos investigados.
La causa sostiene que los crímenes podrían estar vinculados a disputas internas y represalias dentro de una organización dedicada al narcotráfico.
En ese contexto, la investigación ubica a Valverde Victoriano dentro de una estructura delictiva más amplia, en la que los asesinatos de las tres jóvenes habrían funcionado como una respuesta a conflictos surgidos en el seno de una red narco-criminal.
"Pequeño J" permaneció prófugo durante varios meses hasta ser localizado y detenido en Perú. Luego permaneció encarcelado durante nueve meses en ese país mientras avanzaba el proceso de extradición solicitado por la Justicia argentina.
Finalmente fue trasladado al país el pasado 4 de mayo y quedó alojado en el penal federal de Marcos Paz.
El 25 de mayo prestó declaración indagatoria de manera virtual ante las autoridades judiciales que intervienen en el expediente.
Fuentes cercanas a su defensa confirmaron que apelarán el procesamiento y la prisión preventiva dictados por el juez Rodríguez, por lo que la situación procesal del acusado será revisada por una instancia superior.
Mientras tanto, la investigación continúa avanzando sobre una de las causas más resonantes de los últimos años en el conurbano bonaerense, marcada por la hipótesis de que detrás de los asesinatos de las tres jóvenes existió una trama vinculada al narcotráfico y a disputas dentro de una organización criminal.