El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a elevar el tono de sus cuestionamientos al Gobierno nacional y esta vez apuntó directamente contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al sostener que si perteneciera al peronismo ya estaría enfrentando consecuencias judiciales.

Durante una conferencia de prensa, el mandatario provincial fue consultado sobre la situación patrimonial del funcionario nacional y respondió con una frase que rápidamente se convirtió en uno de los ejes de la discusión política de la jornada. “Si Manuel Adorni fuera peronista, ya estaría preso”, afirmó.
La declaración fue interpretada como una referencia directa a la situación judicial de la expresidenta Cristina Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria tras la condena firme en la causa Vialidad. Kicillof volvió así a cuestionar lo que considera una doble vara en el tratamiento judicial de dirigentes políticos según su pertenencia partidaria.
El gobernador también aprovechó la ocasión para ironizar sobre la explicación que Adorni brindó respecto de parte de su patrimonio declarado en criptomonedas.
Con tono distendido, aunque sin abandonar la crítica política, Kicillof señaló que le vendría bien contar con recursos similares para afrontar la delicada situación financiera de la provincia de Buenos Aires.
“Yo estoy buscando un pendrive para los recursos de la provincia”, expresó entre risas, en alusión a la versión difundida por el jefe de Gabinete sobre la tenencia de un capital equivalente a unos 500.000 dólares en Bitcoin almacenado en una billetera fría fuera del sistema financiero tradicional.
Kicillof anda buscando un pendrive para la provincia. A Adorni lo descansan todos 👇 pic.twitter.com/IReYHAWpBH
— María Belén Bartoli ⭐⭐⭐ (@BelenBartoli) June 12, 2026
Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte tensión entre la administración bonaerense y la Casa Rosada. Kicillof viene denunciando desde hace meses una caída de recursos para la provincia y cuestionando las políticas de ajuste impulsadas por el presidente Javier Milei.

En ese marco, el gobernador aprovechó la controversia que rodea a Adorni para reforzar su discurso sobre el funcionamiento de la Justicia y las diferencias de trato que, según sostiene, existen entre dirigentes oficialistas y referentes del peronismo.
La frase vuelve a instalar el debate sobre la relación entre política y Justicia, un eje que sigue ocupando un lugar central en la confrontación entre el Gobierno nacional y los principales referentes de la oposición peronista.