La FIFA salió a defender públicamente las cifras de asistencia del Mundial 2026 después de las críticas que generó el partido entre Corea del Sur y República Checa.
El cruce, que terminó 2-1 a favor de los asiáticos en el Estadio Guadalajara, fue acompañado por imágenes televisivas que mostraron sectores con numerosos asientos vacíos durante la transmisión.
El organismo informó una asistencia oficial de 44.985 espectadores, sobre una capacidad declarada del estadio para el torneo de 45.664 lugares. Eso implicaría un nivel de ocupación del 98,5%, una cifra que despertó sospechas inmediatas cuando se comparó con las tomas aéreas y los planos generales que ofreció la transmisión internacional.
La controversia se profundizó porque el reporte oficial dejaba apenas 700 asientos vacíos, mientras que muchos sectores del estadio se veían claramente con espacio sobrante. Las redes sociales se llenaron de comparaciones entre los datos oficiales y las capturas del partido.

Ante la avalancha de cuestionamientos, la FIFA emitió un comunicado a través de sus redes sociales en el que negó haber dado datos erróneos. El organismo explicó que la asistencia en los estadios del Mundial 2026 se calcula sobre la base del número de entradas escaneadas al ingreso, no sobre la cantidad de butacas físicamente ocupadas en un momento determinado del partido.
Según la postura oficial, las cifras reflejan a los espectadores presentes dentro del perímetro del estadio, una metodología que ya se había aplicado en torneos anteriores.
La FIFA agregó que un número considerable de hinchas se quedó de pie en pasillos y zonas de concesiones a lo largo del encuentro, en lugar de ocupar sus asientos asignados, lo que explicaría las imágenes de tribunas que parecían poco llenas pese a los números oficiales.
La explicación no convenció a buena parte del periodismo deportivo internacional. El medio especializado The Athletic le pidió formalmente al organismo que aclarara si la cifra correspondía a boletos vendidos o a aficionados que efectivamente entraron al estadio.
Es una distinción no menor: el método de cálculo basado en escaneos puede contar como "presentes" a personas que pasaron el control pero abandonaron sus lugares.

La organización Football Supporters Europe, que agrupa a hinchadas del continente europeo, fue todavía más crítica con la política de precios de la FIFA.
Según sus cálculos, las entradas para el Mundial 2026 cuestan hasta cinco veces más que las de Qatar 2022, lo que limita la posibilidad de que las familias acompañen a sus selecciones durante todo el torneo. La asistencia desigual entre sectores, según los hinchas, sería una consecuencia directa de ese modelo de precios dinámicos que la propia FIFA viene
La discusión sobre las cifras de Corea del Sur-República Checa reabrió el debate de fondo sobre los costos del Mundial. Las entradas para varios partidos siguen disponibles a precios elevados pese a que el organismo anunciaba sedes "agotadas" desde hace semanas, especialmente en Estados Unidos.
A esto se suman las quejas recurrentes por los gastos de viaje entre los tres países anfitriones y los problemas de visado que afectaron a miles de simpatizantes europeos, asiáticos y africanos.
El partido en Guadalajara también dejó otras postales notables más allá de la polémica por las gradas. Corea del Sur dio vuelta el marcador con goles de Hwang In-beom y Oh Hyeon-gyu, después del 1-0 inicial del checo Ladislav Krejčí.
Para la FIFA, sin embargo, la postal que se va a recordar de la fecha será otra: la de un comunicado intentando explicar por qué un estadio reportado al 98,5% de ocupación se vio bastante menos lleno en las imágenes que dieron la vuelta al mundo.