El empleo registrado en Argentina retomó su tendencia a la baja, tras la excepción de febrero. Según datos de la Secretaría de Trabajo, en marzo de este año, se destruyeron 10.728 puestos asalariados registrados.
El 71% corresponden al sector privado, en el cual se perdieron 7.603 puestos, borrando la recuperación del mes pasado.

Por su parte, cayeron en 2.364 los puestos asalariados en el sector público. En cuanto al trabajo en casas particulares, bajó en 761 el número de empleos, borrando la recuperación de los últimos tres meses en este sector.
En cuanto a trabajo registrado, pero no asalariado, en marzo incluso cayó el número de monotributos en 6.322, alcanzando las 2.200.304 de personas que tienen como principal ocupación el trabajo independiente a través del monotributo.
Luis Campos, Investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma calificó de "malos" y "barranca abajo" los datos del mercado laboral de marzo. A su vez, destacó que en dicho mes, "la reforma laboral ya era un hecho. Si los empleadores estaban esperando su aprobación para contratar masivamente trabajadores, eso no se notó".
Desde el cambio de gobierno, la caída del empleo asalariado registrado alcanza los 314.461 puestos de trabajo.
En el desagregado, el más afectado fue el empleo privado, que acumuló una caída de 216.643 puestos, afectando a la gran mayoría de las provincias y sectores.

El sector privado explica el 69% de la caída total del empleo asalariado registrado. En algo más de dos años, el retroceso es del 3,4%.
Por su parte, en el sector público, se perdieron 75.372 puestos, representando una baja de 2,2%.
Por último, en el ámbito de casas particulares, se redujo en 22.446 el número de puestos, con una destrucción del 4,8%.
La contracara de este proceso es el incremento del monotributo como ocupación principal: desde la asunción de Milei, aumentó en 162.542 personas.

1 de cada 2 personas que perdieron su trabajo asalariado registrado se refugiaron en el monotributo, dando cuenta de la precarización del mundo del trabajo: pasaron de tener un trabajo con derecho a vacaciones, aguinaldo, licencias e indemnización, a un trabajo prácticamente sin derechos.
Hacia adelante, la perspectiva no mejora. La Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), elaborada por la propia Secretaría de Trabajo, estima que, en abril, el trabajo asalariado habría sufrido una contracción del 0,1%. De confirmarse, febrero habrá sido sólo una gota en el desierto.
