La estrategia defensiva de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias "Pequeño J", ya tiene un objetivo claro: revertir el procesamiento con prisión preventiva que lo señala como uno de los presuntos responsables del triple crimen con sello narco de Florencio Varela.
Horas después de que el juez federal Jorge Ernesto Rodríguez dictara la medida, el abogado del imputado, Lucas Contreras Alderete, cuestionó duramente la resolución y sostuvo que se trata de una decisión "arbitraria" basada en elementos insuficientes para sostener una acusación de semejante gravedad.
"Estamos en presencia de una sentencia arbitraria, que, por un lado, insiste en formalizar una imputación vaga y precaria", afirmó el defensor. .
El magistrado procesó a Valverde Victoriano como coautor de los homicidios agravados de Morena Verdi, Brenda Loreley Del Castillo y Lara Gutiérrez, asesinadas en septiembre de 2025 en una vivienda del barrio Vatteone de Florencio Varela.

Para la Justicia, el ciudadano peruano habría tenido una participación activa en la maniobra criminal y formaría parte de una estructura delictiva vinculada al narcotráfico. Sin embargo, la defensa rechaza esa hipótesis y sostiene que el procesamiento carece de respaldo probatorio sólido.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a los testimonios utilizados para ubicar a "Pequeño J" dentro de la investigación.
Según Contreras Alderete, la resolución se apoya en declaraciones de terceros cuya credibilidad se encuentra comprometida. En ese sentido, señaló especialmente a Celeste Magalí González Guerrero, una de las personas detenidas en la causa.

El abogado afirmó que la mujer tiene un interés directo en mejorar su propia situación procesal y cuestionó además la utilización de otros testimonios cuya identidad, según sostuvo, no fue suficientemente individualizada.
"Esa situación impide un correspondiente control de fiabilidad y limita severamente el ejercicio pleno del derecho de defensa", manifestó.
La defensa también puso en duda una de las evidencias mencionadas por el juez en su resolución: una supuesta conversación telefónica atribuida al imputado.
De acuerdo con Contreras Alderete, no existe ningún elemento objetivo que permita afirmar con certeza que la persona mencionada en esa comunicación sea efectivamente su defendido.
"La resolución se apoya en una supuesta conversación telefónica atribuida a mi asistido, pese a que no existe ningún elemento objetivo que permita afirmar, con el grado de certeza exigible para una decisión de esta trascendencia, que la persona aludida sea efectivamente Tony Valverde Victoriano", sostuvo.
Para el letrado, el fallo reemplaza pruebas concretas por hipótesis y especulaciones.
"Se reemplaza prueba por conjeturas e hipótesis", aseguró, al tiempo que consideró que la decisión judicial "no guarda relación alguna con la gravedad del hecho aquí imputado" y vulnera garantías fundamentales del debido proceso y del derecho de defensa.
Ante este escenario, la defensa confirmó que apelará el procesamiento y buscará que una instancia superior revise los fundamentos de la resolución dictada por el juez Rodríguez.
El caso investiga los asesinatos de Morena Verdi, de 20 años; Brenda Loreley Del Castillo, también de 20; y Lara Gutiérrez, de 15 años. Las tres jóvenes fueron halladas asesinadas en una vivienda ubicada sobre la calle Chañar al 700, en Florencio Varela, en un hecho que los investigadores vinculan con disputas dentro de una organización narcocriminal.
Mientras la defensa prepara su recurso, la causa continúa avanzando sobre una trama que la Justicia considera ligada al narcotráfico y que ya tiene a varios imputados detenidos. La próxima batalla judicial se librará ahora en la Cámara, donde se analizará si el procesamiento de "Pequeño J" se sostiene o debe ser revisado.