Lionel Messi afronta el Mundial 2026 con un desafío que trasciende lo deportivo: alcanzar los 16 goles de Miroslav Klose, el máximo anotador en la historia de la Copa del Mundo. Con 13 tantos en cinco ediciones, el rosarino está a solo tres de igualar al alemán y convertirse en el nuevo dueño de una marca que parecía inalcanzable.
El propio Klose, en diálogo con el diario Süddeutsche Zeitung, se mostró entusiasmado con la posibilidad de que el récord caiga. “Espero que mi récord se bata en este torneo”, afirmó, subrayando que el nuevo formato con más equipos y partidos ofrece mayores oportunidades de marcar. Su declaración no solo refleja humildad, sino también admiración por el capitán argentino.
Messi ya superó a leyendas como Just Fontaine y está a un gol de igualar a Gerd Müller, mientras que con dos alcanzaría a Ronaldo Nazario. El alemán, que conquistó el Mundial 2014 y anotó su último tanto en Brasil, sostuvo: “Messi es bienvenido a hacerlo. Soy un gran admirador suyo, siempre lo he sido”. La frase, cargada de respeto, marca un contraste con la competitividad feroz que suele rodear a los récords.

El exdelantero del Bayern Múnich y la Lazio, hoy entrenador del FC Núremberg, recordó además su vínculo con Lionel Scaloni, con quien compartió vestuario en Italia: “Jugamos juntos y me mostró la ciudad. Somos buenos amigos”. Ese lazo personal refuerza la simpatía del alemán hacia la Selección argentina.
La Albiceleste, concentrada en Kansas City, sueña con el bicampeonato y con que su capitán siga escribiendo páginas doradas. Para Klose, que suma más goles en Mundiales que Pelé y Maradona, sería un privilegio que el récord quede en manos de Messi, un jugador que representa la excelencia y la longevidad en el fútbol moderno.
Con 326 goles y 110 asistencias en su carrera, Klose dejó una huella imborrable en el fútbol internacional. Ahora, desde el banco, observa cómo el astro argentino se prepara para un nuevo desafío que podría redefinir la historia de los Mundiales.
“Messi es un genio”, concluyó el alemán, dejando abierta la puerta para que el capitán albiceleste se convierta en el nuevo rey de los goles mundialistas. La expectativa crece: cada partido de Argentina será seguido con lupa, no solo por el sueño colectivo del título, sino también por la posibilidad de que Messi inscriba su nombre en lo más alto de la tabla de goleadores.