Viajar en transporte público volverá a ser más caro desde este lunes en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Aunque el incremento en los colectivos nacionales será moderado, los usuarios de trenes enfrentarán una suba mucho más importante y, además, el conflicto salarial que mantienen las empresas con los choferes deja abierta la posibilidad de nuevos aumentos en los próximos meses.
La actualización forma parte del esquema definido por la Secretaría de Transporte, que prevé ajustes escalonados en las tarifas durante el trimestre mayo-julio.
A partir del 15 de junio, las 104 líneas de jurisdicción nacional que circulan por el AMBA tendrán un incremento del 2%.
Con este ajuste, el boleto mínimo para recorridos de hasta tres kilómetros pasará de $714 a $728,28 para quienes tengan la tarjeta SUBE registrada.
Los beneficiarios de tarifa social abonarán $327,72, mientras que quienes utilicen una SUBE sin registrar deberán pagar $1.456,56.
La nueva escala tarifaria para usuarios con SUBE registrada será la siguiente:
La suba más significativa llegará en los ferrocarriles metropolitanos.
Las siete líneas de trenes del AMBA aplicarán desde este lunes un aumento del 12,9%. De esta manera, el boleto mínimo para recorridos de una sección pasará a costar $350 con SUBE registrada.
Las nuevas tarifas serán:
Los usuarios con tarifa social abonarán la mitad de esos valores, mientras que quienes no tengan la SUBE registrada pagarán el doble. En el caso del pago en efectivo, la tarifa mínima ascenderá a $1.100.
Además, el cronograma oficial contempla nuevas actualizaciones para los trenes durante los próximos meses.

La decisión de aplicar los incrementos a mitad de mes no es casual.
El Gobierno busca distribuir los ajustes tarifarios para reducir su impacto sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC). La inflación de mayo fue del 2,1%, el registro más bajo de los últimos meses, y el equipo económico intenta evitar que las tarifas vuelvan a presionar sobre el indicador.
Por eso, varios aumentos regulados se vienen aplicando de manera escalonada y fuera del inicio de cada mes, cuando suelen concentrarse los ajustes de precios.
Las empresas de colectivos vienen cuestionando el esquema definido por la Nación porque consideran que quedó rezagado frente a los aumentos autorizados en otras jurisdicciones.
En la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad, los boletos subieron 4,6% a comienzos de junio.
Como resultado, el boleto mínimo bonaerense ya supera los $1.000 ($1.015,61), mientras que en la Ciudad alcanza los $788,28.
La brecha con las líneas nacionales genera preocupación entre las compañías, que aseguran que los ingresos evolucionan por debajo de los costos operativos.