El español enfrentó una traba inesperada en las primeras horas del Mundial 2026. En distintas conferencias de prensa oficiales, coordinadores de FIFA pidieron a los periodistas que formularan sus preguntas en inglés y bloquearon el uso de otros idiomas.
La medida generó indignación entre los corresponsales de habla hispana, que cubren el torneo desde Latinoamérica, México y España. Los dos casos más resonantes hasta ahora involucraron a dos de las estrellas más mediáticas de la Copa: el lateral marroquí Achraf Hakimi y el delantero brasileño Vinícius Júnior.
En ambos casos, periodistas que intentaron preguntar en español fueron interrumpidos por el moderador y obligados a reformular sus consultas en inglés. La explicación oficial de los organizadores fue la misma en cada conferencia.
La justificación que dio el coordinador de prensa fue clara: "Excuse me, we don't have Spanish interpreters available remotely" ("Disculpen, no tenemos intérpretes de español disponibles de manera remota").
Hasta el momento no existe evidencia pública de una normativa de FIFA que prohíba expresamente formular preguntas en español, y el organismo tampoco emitió una explicación oficial sobre la decisión.
LA CURIOSA SITUACIÓN DE VINICIUS EN LA CONFERENCIA: "EN ESPAÑOL POR FAVOR" 👀 pic.twitter.com/pHWhOqFcbb
— TyC Sports (@TyCSports) June 12, 2026
La situación más llamativa se vivió durante la conferencia previa al debut de Marruecos contra Brasil. Un periodista mexicano intentó hacer una pregunta en español al lateral del Paris Saint-Germain, pero fue cortado por la coordinación de la sala.
La intención del cronista era consultar al jugador sobre su vínculo con la liga española y con los hinchas hispanohablantes del Marruecos. Hakimi, formado futbolísticamente en España y con manejo fluido del idioma, intervino.
El defensor le dijo al cronista que había entendido la pregunta y se ofreció a responder en español sin pasar por la traducción. Pese a la voluntad del propio jugador, el coordinador de prensa insistió en mantener la restricción y le pidió que respondiera únicamente en inglés.
El intercambio fue grabado por los medios presentes y se viralizó rápidamente en redes sociales.
El segundo episodio ocurrió en la conferencia de prensa de la Selección de Brasil. Un periodista español arrancó su intervención directamente en inglés para evitar el corte del moderador.
Pero Vinícius, con la curiosidad propia de su rol mediático, se dio cuenta de la situación y le pidió al cronista que hablara en español, idioma que el delantero del Real Madrid domina con fluidez desde su llegada al fútbol europeo.

El cronista, sin embargo, rechazó la invitación. Explicó al brasileño que las normas de la rueda de prensa no le permitían formular su pregunta en otro idioma. Durante el resto de la conferencia, Vinícius usó auriculares para escuchar la traducción de las consultas en inglés, en una postal incómoda que terminó de cristalizar la polémica.
El propio jugador había manifestado durante toda su carrera la importancia de poder comunicarse con los hinchas hispanohablantes, una de las audiencias más grandes del fútbol mundial.
La postura oficial que dejó trascender la organización del torneo es que las preguntas deben formularse en los idiomas de los países que disputan cada partido o en el idioma de los protagonistas, como técnicos y figuras del plantel.
Pero ese criterio choca de frente con la realidad operativa: muchos periodistas hispanohablantes cubren partidos que no involucran a selecciones de habla hispana, como el caso del marroquí Hakimi o el brasileño Vinícius.
La polémica reabrió el debate sobre el estándar de profesionalismo que debería tener un Mundial. Los periodistas que coparon redes sociales destacaron que es "incomprensible" que un evento que reúne a una audiencia hispanohablante de cientos de millones de personas no cuente con intérpretes asignados para todas las ruedas de prensa.
En especial cuando el propio torneo se disputa en parte en México y tiene sedes en estados de Estados Unidos como California, Texas o Florida, con fuerte población hispana.
La incógnita ahora pasa por saber si la FIFA va a corregir el operativo en las próximas semanas o si la situación se va a repetir cada vez que un cronista en español intente hacer una pregunta a uno de los protagonistas del Mundial 2026.