Cabo Verde logró el primer batacazo del Mundial 2026. El pequeño archipiélago africano sostuvo un 0-0 ante España, una de las grandes favoritas al título, en el debut del Grupo H disputado en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
Fue el partido número 13 del torneo y el resultado dejó al equipo de Pedro "Bubista" Leitão Brito con un punto histórico en su primera participación mundialista.
España, campeona vigente de la Eurocopa 2024 y máxima candidata a quedarse con la Copa según los pronósticos previos, controló el partido desde el principio.
Tuvo el 74% de la posesión, dominó territorialmente la mayor parte de los 90 minutos y acumuló situaciones de gol, pero se estrelló una y otra vez contra un rival ordenado, físico y con un arquero inspirado bajo los tres palos.
La figura indiscutida del partido fue el arquero Josimar Dias, conocido como Vozinha, que con 40 años se vistió de héroe sobre el césped de Atlanta. El portero caboverdiano se lució con atajadas de alto nivel desde el primer tiempo, cuando España empezó a aproximarse al arco con remates de Ferran Torres dentro del área.

Cada vez que parecía que la Roja iba a romper el cero, ahí estaba Vozinha para apagar el incendio. El otro nombre clave de la noche fue el defensor Pico Lopes.
A los 88 minutos, cuando Mikel Oyarzabal liquidaba una jugada con un remate de volea destinado al fondo del arco, Lopes apareció con un bloqueo perfecto que evitó el 1-0 y mantuvo la ilusión de un resultado histórico. Esa atajada-bloqueo se convirtió en una de las postales del fin de semana mundialista.
La Selección Española arrancó el partido con la decisión técnica más comentada de la jornada: Lamine Yamal y Nico Williams, sus dos grandes joyas ofensivas, esperaron en el banco.
Luis de la Fuente eligió un once más conservador y le dio espacio en el ataque a Ferran Torres y Oyarzabal, pero el peso individual de las dos figuras se sintió desde el comienzo.
El equipo español tuvo claros números de dominio pero no de eficacia. Con 74% de posesión y campamento permanente en territorio caboverdiano durante los 45 minutos iniciales, le faltó claridad en los últimos metros y profundidad en los pasillos.
Las chances claras llegaron de a una, separadas por largos tramos de circulación estéril. Yamal y Williams ingresaron en el complemento, pero tampoco alcanzaron para romper la muralla del equipo africano.
España queda con un punto en el Grupo H y obligada a mejorar la versión para no complicarse en una zona que también integran Uruguay y Arabia Saudita.

La épica de la noche se completa con la propia historia del clasificado. Cabo Verde es un pequeño archipiélago atlántico ubicado frente a la costa occidental de África, con apenas 525.000 habitantes y una tradición futbolística mínima en comparación con las potencias del continente.
Llegó al Mundial 2026 en su octavo intento, después de varias eliminatorias frustradas, en un proceso que terminó el 13 de octubre de 2025 con una goleada 3-0 sobre Eswatini que selló el pasaporte.
Los Tiburones Azules acumularon 23 puntos en su grupo de Eliminatorias, cuatro más que Camerún, una potencia tradicional del fútbol africano. Y este lunes en Atlanta, contra el campeón europeo vigente, demostraron por qué su clasificación no fue un capricho del sorteo.
La próxima fecha llegará el domingo 21 de junio, también en Estados Unidos: Cabo Verde enfrentará a Uruguay en el Hard Rock Stadium de Miami, mientras que España se medirá con Arabia Saudita en el mismo Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.