Si partimos de la base de los grupos que en la actualidad están disputando el Mundial 2026, sin lugar a dudas el Grupo D - integrado por Estados Unidos, Australia, Paraguay y Turquía- es el grupo ganadero del torneo.
Un repaso por los números de estos países permite ver su relevancia, tanto en números de cabezas y producción como en comercio exterior. A la cabeza de este grupo tenemos a Estados Unidos, una verdadera potencia ganadera: cuenta con un stock que oscila entre las 86 y 90 millones de cabezas y una producción anual de casi 13 millones de toneladas.
Los norteamericanos son unos de los líderes globales de carne vacuna y si bien exportan Grandes volúmenes, gran parte de su producción se destina al mercado interno, impulsado por uno de los consumos más altos del mundo.
En este mundial del campo, el “clásico rival” en ganadería es Brasil, que integra el Grupo C. Si bien los brasileños manejan un nivel similar de producción a los norteamericanos, tienen un gran poder de fuego en comercio exterior: son el principal exportador mundial de carne bovina.
El dato que inclina la balanza para los cariocas es su gran rodeo vacuno, estimado en casi 240 millones de cabezas: triplica a los vacunos de Norteamérica.
Los oceánicos manejan números algo menores en comparación a nuestro país, con un stock que se ubica sobre los 30 millones de animales y una producción de 2,5 millones de toneladas anuales.
Con una población relativamente pequeña para el tamaño de su rodeo -algo más de 27 millones de habitantes. gran parte de la carne producida tiene como destino los mercados externos.
Entre sus principales clientes se anotan Japón, Corea del Sur, China y Estados Unidos. Sus sistemas extensivos y la imagen sanitaria del país le permitieron consolidarse entre los grandes abastecedores globales.
Los paraguayos se perfilan como la sorpresa en este “grupo de la muerte” ganadero y si bien en las apuestas no aparece entre los favoritos puede complicar a los dos pesos pesados del Grupo D.
En los papeles, cuenta con un rodeo que no llega a las 15 millones de cabezas, muy por debajo de Estados Unidos y Australia. Pero en base a una fuerte expansión ganadera, inversiones en frigoríficos y genética y la apertura de mercados en el exterior, se convirtió en proveedor de destinos relevantes, como Chile, Taiwán, Israel y Estados Unidos.
Con un rodeo que oscila entre los 15 y 18 millones de vacunos, la producción turca de carne se ubica sobre las 1,5 millones de toneladas anuales.
A diferencia de Australia o Paraguay -sus rivales directos en el grupo D- Turquía no es una potencia exportadora de carne y la mayor parte de su producción se consume dentro del país, que tiene más de 85 millones de habitantes.
Si bien en un Mundial siempre puede haber sorpresas, las posiciones del Grupo D ganadero podrían ser las siguientes:
Primer puesto: Estados Unidos
Segundo puesto: Australia
Tercer puesto: Paraguay
Cuarto puedo: Turquía
En los espectáculos deportivos que se llevan a cabo en suelo norteamericano una postal frecuente es el consumo de alimentos y bebidas durante los partidos. Si pensamos en el Mundial 2026, ¿cuánta comida podría generar el Grupo D, si toda su producción de carne se destinara a alimentar a los fánaticos del futbol que llenan los estadios de Estados Unidos, México y Canadá?
La producción conjunta de los cuatro participantes de ese grupo supera ampliamente los 16 millones de toneladas de carne vacuna por año. Si ese volumen de producción se utilizara para preparar hamburguesas de 150 gramos, alcanzaría para producir más de 100.000 millones de unidades.
No solo alcanzarían para alimentar a los hinchas de todos los países que participan el Mundial, es una cantidad más que suficiente para alimentar varias veces a toda la población de América.

Si la comparación se hace con un asado -con una porción de 500 gramos de carne por persona- la producción anual del Grupo D permitiría servir más de 30.000 millones de porciones.