La última medición nacional de imagen de gobernadores volvió a ofrecer señales sobre el clima político en las provincias y dejó resultados que ya generan repercusiones en distintos espacios.
El estudio realizado por la consultora CB Global Data ubicó al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, como el mandatario provincial con mejor valoración ciudadana del país durante junio. En el otro extremo apareció el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien quedó en el último puesto de la clasificación.
La encuesta fue elaborada sobre una base de entre 900 y 1.193 casos por distrito en las 23 provincias argentinas y la Ciudad de Buenos Aires, midiendo exclusivamente la imagen de cada gobernador entre sus propios comprovincianos.
Los resultados reflejan no sólo la situación política local de cada mandatario, sino también el impacto que tienen las gestiones provinciales en un contexto económico y social atravesado por fuertes tensiones.
El principal ganador del relevamiento fue Gustavo Sáenz, quien alcanzó una imagen positiva del 54,6% y se convirtió en el gobernador mejor valorado del país.

El mandatario salteño logró sostener altos niveles de aprobación en una provincia donde mantiene una fuerte centralidad política y una estrategia de gestión que le permitió conservar respaldo ciudadano incluso en medio de la compleja coyuntura nacional.
Muy cerca quedaron el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, con un 54,4%, y el mandatario tucumano, Osvaldo Jaldo, con un 54%.
El podio muestra una particularidad: está integrado por gobernadores que han mantenido perfiles propios y una relación pragmática con el Gobierno nacional.
La principal sorpresa del informe fue la posición de Axel Kicillof. El gobernador de la provincia de Buenos Aires registró una imagen positiva del 42% y quedó ubicado en el último lugar del ranking nacional.
El dato adquiere especial relevancia porque Kicillof aparece como una de las principales figuras de la oposición y uno de los nombres que más suenan dentro del peronismo para disputar la carrera presidencial de 2027.

La medición se conoce además en un contexto de fuerte actividad política del mandatario bonaerense, quien en las últimas semanas intensificó sus recorridas por distintas provincias y profundizó sus críticas a las políticas económicas del presidente Javier Milei.
Detrás de Kicillof quedaron otros gobernadores peronistas con bajos niveles de aprobación, como Ricardo Quintela, con 43,2%, y Gildo Insfrán, con 45,3%.
El informe también analizó la evolución de la imagen respecto de mayo y mostró movimientos significativos. El mayor crecimiento correspondió al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien incrementó su aprobación en 3,7 puntos porcentuales y protagonizó la mejora más importante del mes.

En contraste, el mandatario de San Luis, Claudio Poggi, fue quien sufrió el retroceso más pronunciado, con una caída de 2,2 puntos.
Estos movimientos reflejan la volatilidad del humor social en las provincias y la influencia que tienen factores económicos, obras públicas, conflictos sectoriales y decisiones de gestión en la percepción ciudadana.
Más allá de los números provinciales, el ranking funciona como un termómetro anticipado de las disputas que comenzarán a tomar forma rumbo a las elecciones presidenciales de 2027.
Mientras Gustavo Sáenz consolida su liderazgo regional y fortalece su perfil nacional, Axel Kicillof recibe una señal de advertencia en momentos en que busca ampliar su influencia dentro del peronismo y posicionarse como una referencia opositora.
La encuesta de junio deja una conclusión clara: en un escenario político cada vez más fragmentado, la imagen de los gobernadores continúa siendo uno de los indicadores más observados para medir el futuro de los liderazgos provinciales y nacionales.
ND