21/06/2026 - Edición Nº1230

Farándula

TV RETRO

El increíble dato que sorprende a todos sobre la novela Son de diez

21/06/2026 | Los inicios de Flor Peña en la tele marcaron a una generación, acompañada por grandes como Silvia Montanari o Claudio García Satur.



Cuando se habla de los grandes éxitos de la televisión argentina de los años 90, Son de diez aparece inevitablemente entre los primeros nombres. La telecomedia protagonizada por Claudio García Satur y Silvia Montanari fue un verdadero fenómeno de audiencia, marcó a toda una generación y lanzó las carreras de varias figuras que luego se convertirían en estrellas. Sin embargo, existe un dato que sorprende incluso a muchos de sus fanáticos: pese a su enorme popularidad, apenas ganó un solo Martín Fierro.

La serie acumuló un total de seis nominaciones a lo largo de sus cuatro temporadas al aire, pero solamente logró quedarse con una estatuilla. Fue en 1992, cuando se consagró como Mejor Comedia, el único premio que obtuvo pese a ser uno de los programas más vistos y comentados de la época.

Además de ese galardón, recibió otras nominaciones destacadas. Claudio García Satur compitió como Mejor Actor de Comedia, Silvia Montanari fue nominada como Mejor Actriz de Comedia en dos oportunidades, mientras que Javier Portales también recibió una candidatura como Mejor Actor de Reparto. La producción volvió a ser nominada como Mejor Comedia en 1993, aunque no logró repetir la victoria.

Lo llamativo es que el reconocimiento popular fue mucho más grande que el cosechado en las premiaciones. Durante cuatro temporadas consecutivas, entre 1992 y 1995, Son de diez se convirtió en una de las ficciones más exitosas de Canal 13 y en un clásico de la televisión argentina.

La historia se centraba en una familia de clase media de la Ciudad de Buenos Aires, pero con una diferencia respecto a otras comedias familiares de la época. En lugar de mostrar personajes idealizados, los guionistas decidieron incorporar problemáticas cotidianas que atravesaban millones de argentinos.

Uno de los personajes más recordados era el abuelo interpretado por Javier Portales, quien no solo aportaba humor sino que también protagonizaba situaciones vinculadas a temas sociales y económicos. Sus reclamos por las jubilaciones y sus críticas a los gobiernos de turno conectaban directamente con las preocupaciones del público.

Esa capacidad para reflejar situaciones reales fue una de las claves de su éxito. Los espectadores veían en pantalla conflictos, alegrías y preocupaciones similares a las que atravesaban en sus propias casas, generando una empatía pocas veces vista en la televisión de entonces.

El semillero

Además, la ficción sirvió como plataforma para una nueva generación de actores. Gracias a Son de diez comenzaron a hacerse conocidos nombres como Florencia Peña, Nicolás Cabré, Natalia Lobo, Federico Olivera y René Bertrand, entre otros. Allí Flor fue apodada "La Pechocha" e hizo que al finalizar, decida sacarse lolas. 

Más de tres décadas después de su estreno, la serie sigue siendo recordada como una de las comedias familiares más exitosas de la televisión. Y aunque su impacto cultural fue enorme, el dato de que solo ganó un Martín Fierro entre seis nominaciones continúa sorprendiendo a quienes la consideran uno de los grandes fenómenos televisivos de los años 90.