El exdiputado provincial y actual consejero del Partido Justicialista bonaerense, Mario Giacobbe, pasó por El Living de NewsDigitales y dejó un diagnóstico crítico tanto sobre el presente del peronismo como sobre la situación económica y social de la Argentina.
Sostuvo que el principal desafío de su espacio político no es solamente enfrentar al gobierno de Javier Milei, sino reconstruir un proyecto nacional capaz de volver a representar a amplios sectores de la sociedad.
Giacobbe consideró que la llegada de Milei al poder no puede explicarse únicamente por la coyuntura económica, sino también por errores acumulados del propio peronismo.
"El peronismo viene de varios intentos fallidos. El gobierno de Alberto Fernández fue como el punto máximo de todo eso", afirmó. Y agregó: "La sociedad se hartó de cosas que no funcionaban y que no daban respuestas".
Sin embargo, advirtió que el desgaste que atraviesa actualmente el oficialismo no se traduce en una recuperación electoral automática de la oposición.
"Ahora asistimos a un proceso de caída en la imagen de Milei y del gobierno. Sin embargo, según las encuestas, el peronismo no capitaliza eso", sostuvo.

Uno de los planteos más contundentes del dirigente de Berazategui estuvo vinculado a la crisis de conducción que atraviesa el justicialismo.
"Lo que hoy está faltando es un liderazgo abarcativo en el peronismo. Hoy tiene una carencia de un liderazgo que unifique", afirmó. Si bien reconoció la centralidad política de Cristina Fernández de Kirchner, sostuvo que ya no posee la capacidad de articulación que tuvo años atrás.
También cuestionó la lógica de selección de candidatos por acuerdos cerrados y reclamó una apertura interna.
"El peronismo hace mucho que no va a procesos internos para legitimar liderazgos y candidatos. Hoy se necesitan PASO en serio, de arriba hasta abajo", apuntó.
Consultado sobre la realidad económica y social del conurbano bonaerense, Giacobbe dejó una de las definiciones más fuertes de toda la entrevista.
"Socialmente está peor. El conurbano y muchos conurbanos del país están realmente mal", afirmó al comparar la situación actual con la crisis de 2001.
El dirigente describió una caída de la actividad económica, cierre de comercios, deterioro del empleo y una creciente dificultad de los municipios para sostener sus estructuras.
"Yo, si fuera el gobierno, tendría miedo de que aparezca una chispa que encienda la pradera. No se confíen", advirtió.

Durante la entrevista, Giacobbe también se refirió a la reciente muerte de Juan José Mussi, histórico dirigente peronista y una de las figuras más influyentes de la política bonaerense de las últimas décadas.
Aunque reconoció que tuvieron diferencias políticas a lo largo de sus trayectorias, destacó que en los últimos años habían logrado reconstruir el vínculo y compartir una mirada común sobre el presente del distrito.
"Esas peleas ya se superaron. Pudimos reencontrarnos en los últimos años y llegué a valorar lo que significó para Berazategui y para el peronismo de la provincia", afirmó.
Para Giacobbe, la desaparición física de Mussi dejó un vacío difícil de reemplazar en un momento especialmente complejo para los municipios bonaerenses. "Generó un vacío importante en el distrito. Mussi llegó a tener niveles de aprobación muy altos y eso deja una marca muy fuerte en la política local", sostuvo.
El ex legislador consideró que la actual conducción municipal enfrenta el desafío de administrar una transición inédita para Berazategui, en medio de una crisis económica, caída de la recaudación y ausencia de liderazgos ordenadores a nivel provincial. "Es la tormenta perfecta. Se fue un líder extraordinario y hay que entender que el escenario cambió completamente", advirtió.
Respecto del futuro electoral del peronismo bonaerense, Giacobbe se mostró crítico con la estrategia de desdoblar los comicios provinciales y nacionales.
"Si no hay proyecto nacional, no hay peronismo", resumió. En ese sentido, sostuvo que la Provincia de Buenos Aires no puede convertirse en un refugio político mientras se pierde de vista la construcción de una alternativa nacional.
Incluso fue más allá y advirtió sobre la situación financiera que enfrentará la administración bonaerense si se mantiene el actual escenario económico.
"Yo tengo información de que, de seguir este ritmo, en junio o julio del año que viene Kicillof no va a poder pagar sueldos", afirmó.
Para Giacobbe, la salida pasa por reconstruir un proyecto político nacional, renovar liderazgos y volver a conectar con las demandas sociales. "La gente no puede esperar más", concluyó.