Este martes, ante Argelia, la Selección disputará su decimonoveno estreno en una Copa del Mundo con la ilusión renovada. El balance total de las presentaciones previas es sumamente favorable para la Argentina, cosechando un saldo de once triunfos, un empate y seis derrotas.
La era contemporánea de estos estrenos estuvo fuertemente marcada por la presencia de Lionel Messi, quien experimentó realidades muy diversas en el primer partido de cada cita. Su camino comenzó desde el banco en Alemania 2006, donde el equipo de José Pékerman venció 2 a 1 a Costa de Marfil con goles de Hernán Crespo y Javier Saviola.
Para Sudáfrica 2010, ya consolidado como la gran figura mundial y bajo la conducción de Diego Maradona, Messi lideró la ofensiva en el ajustado triunfo 1 a 0 frente a Nigeria en Johannesburgo, un encuentro donde el arquero Vincent Enyeama se vistió de héroe para ahogarle el grito de gol en reiteradas oportunidades antes de que Gabriel Heinze sellara la victoria de palomita.
El punto más alto de lucimiento personal para el rosarino en un debut llegó en Brasil 2014, cuando asumió la cinta de capitán del equipo de Alejandro Sabella en el mítico Maracaná.
En un partido sumamente complejo ante la debutante Bosnia y Herzegovina, el "Diez" frotó la lámpara en el segundo tiempo y dibujó una diagonal de derecha a izquierda para sacar un remate formidable que estiró la ventaja a un 2 a 0 parcial; una genialidad que terminó siendo indispensable para amortiguar el descuento de Vedad Ibišević y encaminar un certamen que finalizaría de forma agónica en la gran final ante Alemania.

Sin embargo, los arranques mundialistas también le propinaron duros golpes futbolísticos y anímicos al capitán argentino en las ediciones posteriores. En Rusia 2018, la frustración se apoderó de Messi al fallar un penal decisivo en el Spartak Arena de Moscú, lo que sentenció el pálido empate 1 a 1 ante Islandia y aceleró el declive del ciclo de Jorge Sampaoli.
Cuatro años más tarde, en Qatar 2022, el destino le jugaría otra extraña pasada: tras abrir el marcador con total jerarquía desde los doce pasos en el Lusail de Doha, Messi sufrió en cancha la inesperada ráfaga de Arabia Saudita que decretó la derrota por 2 a 1, un golpazo histórico que, lejos de hundirlo, funcionó como el combustible necesario para iniciar la histórica remontada hacia la tercera estrella del 18 de diciembre.

A pesar de las intensas vivencias de la era Messi, el mejor debut de la historia argentina en los Mundiales se remonta a Estados Unidos 1994, con una goleada fantástica por 4 a 0 ante Grecia. Aquel equipo repleto de figuras como Gabriel Batistuta, Fernando Redondo, Claudio Caniggia y Diego Simeone ilusionaba por su juego vistoso.
Esa tarde quedó grabada porque se convirtió en el escenario ideal para el último grito sagrado de Diego Armando Maradona con la camiseta celeste y blanca, tras una maravillosa e inolvidable jugada colectiva que terminó colgada en el ángulo.
El historial está a favor y el recuento de los debuts demuestra que la Selección sabe de festejos, suspenso y valiosas lecciones. Ante el combinado africano comenzará un nuevo capítulo donde el campeón buscará pisar fuerte y ratificar su chapa de candidato desde el primer minuto.