Fernando Sebastián "Narigón" Vázquez llevaba meses en la mira de los investigadores y figuraba entre los prófugos más buscados de Santa Fe. Su nombre aparecía ligado a una de las causas criminales más resonantes de los últimos tiempos: el asesinato de Andrés "Pillín" Bracamonte, histórico líder de la barra brava de Rosario Central.
La búsqueda llegó a su fin en las últimas horas, cuando efectivos de las Tropas de Operaciones Especiales lo detuvieron en la ciudad de Villa Gobernador Gálvez. Sobre él pesaba un pedido de captura por homicidio y una recompensa de 30 millones de pesos para quienes aportaran información que permitiera localizarlo.
De acuerdo con la investigación, Vázquez está señalado como uno de los sicarios vinculados a la denominada Banda de los Menores y sospechado de haber tenido participación en la planificación del ataque que terminó con la vida de Bracamonte.
Los investigadores consideran que su captura puede aportar información clave para reconstruir cómo se organizó el homicidio y cuál fue la estructura que intervino en la ejecución del hecho.

Su nombre aparecía mencionado en distintos informes de inteligencia criminal que lo vinculaban con la organización liderada por Lisandro "Limón" Contreras, otro de los delincuentes que integró la lista de los más buscados de la provincia.
La detención de Vázquez se convirtió en el tercer golpe de alto impacto para las fuerzas de seguridad en poco más de una semana.
Días atrás había sido capturado Andrés "Plin" Acosta cuando salía de un boliche en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que Samuel Elías Reyes fue arrestado en Córdoba en el marco de distintos operativos destinados a localizar a integrantes de organizaciones criminales investigadas por homicidios y narcotráfico.
Con la caída de "Narigón" Vázquez, los investigadores buscan ahora avanzar sobre los vínculos y responsabilidades de cada uno de los sospechosos en una trama criminal que excede el crimen de Bracamonte y que tiene conexiones con algunas de las bandas más violentas que operan en Santa Fe.
El detenido, de 45 años, era considerado un objetivo prioritario para la Justicia santafesina. Su condición de prófugo y su presunta participación en hechos de extrema gravedad lo habían ubicado entre las personas más buscadas de la provincia.
Ahora quedó a disposición de la Justicia, que deberá avanzar con las indagatorias y definir su situación procesal en una causa que sigue sumando capítulos y que mantiene abiertas varias líneas de investigación sobre el crimen de Pillín Bracamonte.