La primera declaración de Claudio Barrelier ante la Justicia duró apenas unos minutos, pero dejó una novedad de peso en la causa que investiga el femicidio de Agostina Vega. El principal acusado negó los hechos que se le atribuyen, decidió no responder preguntas y terminó la audiencia con una imputación más grave que la que tenía hasta ahora.
La indagatoria se llevó a cabo este martes en los Tribunales II de Córdoba, donde el fiscal Raúl Garzón le atribuyó formalmente el delito de homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causae y femicidio, una de las figuras penales más severas contempladas por el Código Penal.
Barrelier, señalado como el presunto autor del crimen de la adolescente de 14 años, optó por no brindar su versión de los hechos.
Según explicó su abogado defensor, Jorge Cassini, el acusado rechazó las imputaciones formuladas por la fiscalía, pero decidió no avanzar con una declaración extensa.
De esta manera, la defensa evitó exponer una hipótesis alternativa sobre lo ocurrido y dejó abierta la posibilidad de ampliar la declaración en una etapa posterior de la investigación.
La expectativa en torno a la audiencia era alta debido a la cantidad de pruebas reunidas en las últimas semanas y al avance de distintas líneas investigativas que buscan reconstruir las horas previas y posteriores al crimen.

Para el Ministerio Público Fiscal, Barrelier habría engañado a Agostina, abusado sexualmente de ella y posteriormente la habría asesinado para ocultar el ataque.
La acusación sostiene además que existió una maniobra destinada a asegurar la impunidad del hecho y hacer desaparecer el cuerpo, una circunstancia que explica la incorporación del agravante criminis causae en la imputación.
Esa hipótesis es la que también sostiene las acusaciones contra otras personas investigadas por presunto encubrimiento.
Mientras Barrelier eligió guardar silencio, la investigación continuará este miércoles con las indagatorias de Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, ambos imputados por encubrimiento agravado.
Los investigadores intentan determinar qué participación tuvo cada uno de ellos después del crimen y si colaboraron de alguna manera en las maniobras destinadas a ocultar lo ocurrido.

Con las nuevas imputaciones ya formalizadas y los próximos interrogatorios en agenda, la causa entra ahora en una etapa clave para definir responsabilidades y consolidar la teoría acusatoria que impulsa la fiscalía.