El gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, puso en marcha un nuevo programa orientado a incorporar criterios ambientales y de adaptación al cambio climático en las obras públicas.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos que conduce Gabriel Katopodis, creó formalmente el Programa de Infraestructura Sostenible y Resiliente, que buscará transformar la planificación y ejecución de proyectos en todo el territorio bonaerense.
La medida quedó establecida mediante una resolución ministerial y forma parte de una estrategia que apunta a combinar desarrollo territorial, sostenibilidad ambiental y reducción de riesgos frente a fenómenos climáticos extremos.

Desde la administración bonaerense sostienen que la infraestructura pública no debe limitarse a la construcción de obras tradicionales, sino que debe contemplar criterios de sostenibilidad, inclusión social y resiliencia frente a los efectos del cambio climático.
En los fundamentos de la iniciativa se señala que la Provincia enfrenta desafíos vinculados con la urbanización acelerada, la desigualdad territorial y la creciente frecuencia de eventos extremos, como inundaciones y olas de calor, lo que obliga a replantear la forma en que se diseñan y ejecutan las inversiones públicas.
Según el documento oficial, el objetivo es garantizar que las obras contribuyan no solo a mejorar los servicios, sino también a preservar los recursos naturales, reducir impactos ambientales y fortalecer la capacidad de respuesta de las comunidades.

La nueva herramienta funcionará dentro del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos y tendrá como autoridad de aplicación a la Subsecretaría de Planificación y Coordinación para el Desarrollo Territorial Sostenible.
Su propósito general es incorporar de manera transversal criterios de sostenibilidad y resiliencia en todas las etapas de las políticas, planes, proyectos y obras impulsadas por la Provincia.
La propuesta incluye tanto nuevas construcciones como la rehabilitación y modernización de infraestructura existente.
La iniciativa se apoyará sobre dos grandes ejes estratégicos:
1- Sostenibilidad en la infraestructura y los servicios públicos
El primer eje apunta a integrar criterios ambientales y sociales en el diseño, ejecución y mantenimiento de las obras.
Entre los objetivos específicos figuran:
El programa también propone fortalecer el acceso a la información pública ambiental, en línea con los principios establecidos por el Acuerdo de Escazú.
2- Acción climática y gestión del riesgo
El segundo eje estará orientado a la adaptación frente al cambio climático y a la prevención de desastres.
Entre las metas previstas se encuentran:
Uno de los conceptos centrales del nuevo programa es el desarrollo de infraestructura ecológica, complementaria a las obras tradicionales.
La Provincia plantea la utilización de sistemas naturales y seminaturales para mejorar la gestión hídrica, preservar la biodiversidad, reducir riesgos ambientales y garantizar servicios ecosistémicos como la regulación de inundaciones y la captura de carbono.
El documento oficial destaca que no se busca reemplazar la infraestructura convencional, sino encontrar un equilibrio entre distintas alternativas, evaluando sus impactos económicos, sociales y ambientales.

La iniciativa incorpora además una perspectiva de derechos humanos, género y diversidad.
El gobierno bonaerense sostiene que las inversiones públicas tienen efectos diferenciados sobre mujeres, infancias y grupos históricamente vulnerables, por lo que se propone incluir criterios de accesibilidad y cuidado desde el diseño hasta la evaluación de las obras.
Asimismo, se plantea fortalecer los mecanismos de participación ciudadana y consulta pública con el objetivo de mejorar la legitimidad de los proyectos y reducir potenciales conflictos.