17/06/2026 - Edición Nº1226

Sociedad


Monitoreo permanente

El semáforo que “piensa” llegó a la Argentina y promete cambiar el tránsito

17/06/2026 | Bahía Blanca puso en marcha una prueba piloto con inteligencia artificial que analiza la circulación en tiempo real y modifica automáticamente los tiempos de las luces.



La escena parece salida de una ciudad futurista, pero ya funciona en la Argentina. En una esquina de Bahía Blanca comenzó a operar el primer semáforo equipado con inteligencia artificial, un sistema capaz de observar el tránsito, interpretar la cantidad de vehículos en circulación y tomar decisiones para agilizar el flujo vehicular.

El dispositivo fue instalado en la intersección de Corrientes y Lavalle como parte de una prueba piloto impulsada por las autoridades locales. La iniciativa busca evaluar si la tecnología puede reducir demoras, mejorar la circulación y optimizar el funcionamiento de los cruces más transitados.

Un sistema que adapta las luces según el tránsito

A diferencia de los semáforos tradicionales, que operan con tiempos preestablecidos, el nuevo equipo cuenta con una cámara integrada que monitorea permanentemente el movimiento de vehículos en ambas calles.

La inteligencia artificial procesa esa información en tiempo real y ajusta la duración de las señales lumínicas según la demanda de tránsito. De esta manera, el sistema puede otorgar más tiempo de luz verde a la vía que registra una mayor acumulación de autos y reducir las esperas innecesarias.

Según explicaron desde el municipio, cuando el dispositivo detecta más de siete vehículos detenidos en una de las arterias, modifica automáticamente la secuencia para favorecer la circulación en ese sentido.

Una luz azul para reemplazar la amarilla

Otra de las particularidades del proyecto es la incorporación de una luz azul en la secuencia del semáforo. Esta señal sustituye a la tradicional luz amarilla utilizada como transición entre el verde y el rojo.

La medida forma parte de las innovaciones que están siendo evaluadas durante esta etapa experimental, en la que se analizará tanto la respuesta tecnológica del sistema como la adaptación de conductores y peatones.

La prueba que puede marcar el futuro

Por el momento, el semáforo inteligente funciona únicamente en ese cruce de Bahía Blanca. Sin embargo, los resultados que arroje la experiencia serán determinantes para definir si la tecnología se expande a otras esquinas de la ciudad.

La apuesta apunta a utilizar herramientas de inteligencia artificial para gestionar el tránsito de manera dinámica, una tendencia que ya comenzó a aplicarse en distintas ciudades del mundo y que ahora tiene su primera experiencia en territorio argentino.