La posibilidad de expandir los clásicos de la animación nunca pasa de moda. Coincidiendo con el esperado desembarco en los cines de la quinta entrega de la saga Toy Story, la atención se centró en otros títulos de Pixar que aún no se convirtieron en franquicia. Entre ellos destaca de forma especial Ratatouille, la producción de 2007 que narraba las peripecias de Remy, un pequeño roedor decidido a convertirse en un chef de alta cocina en los prestigiosos restaurantes de París.
El largometraje original no solo se alzó con el Premio Oscar a la mejor película de animación, sino que también obtuvo nominaciones en categorías técnicas como mejor guion original, banda sonora y edición de sonido. Su rendimiento comercial fue arrollador, logrando recaudar unos 623 millones de dólares a nivel global durante su año de estreno, una cifra que hoy en día equivaldría a cerca de 1000 millones de dólares si se ajusta a la inflación actual. Con Pixar desarrollando actualmente las continuaciones de éxitos como Coco, la idea de una segunda parte para la historia culinaria resulta una opción sumamente tentadora.

Ante este panorama de secuelas, Patton Oswalt, el comediante y actor encargado de prestar su voz al protagonista en la versión original en inglés, compartió sus pensamientos sobre un hipotético regreso. Durante su participación en un podcast, el intérprete se mostró entusiasmado pero firme en sus convicciones sobre el futuro de la marca. Respecto a la idea de retomar su icónico personaje en la gran pantalla, Oswalt manifestó de manera abierta: “Obviamente, me encantaría que hubiera una secuela de Ratatouille”.
A pesar de sus deseos de regresar al universo gastronómico de Pixar, el artista dejó en claro que cualquier continuación viable debe cumplir con un requisito indispensable: contar con la visión y aprobación de Brad Bird, el director y guionista de la cinta original. El comediante recordó que el cineasta ya demostró este nivel de exigencia con otra de sus grandes obras, señalando que “nunca iba a haber una secuela de Los Increíbles hasta que él pensó: 'Un momento... Hay una historia que contar'”.

Para Oswalt, el proyecto no debe surgir de una simple reunión de negocios, argumentando que si Bird tiene la inspiración correcta, ese es el proyecto en el que desea participar y que no quiere ser quien proponga ideas al azar. En este sentido, concluyó que “no quiero que provenga de nosotros diciendo: 'Muy bien, saquemos los blocs legales y desglosemos una secuela'. Hay muchas películas en las que así es como se hacen, y siempre se siente inorgánico”.
Para el actor, un nuevo filme debería aspirar a un estándar de calidad cinematográfica muy alto, buscando replicar la evolución que demostraron en su momento grandes hitos del cine de acción y ciencia ficción que supieron superar a sus predecesores. En sus propias palabras: “Quiero que la secuela no sea el mismo tipo de película, sino esa misma energía que tuvo Terminator 2 o Aliens, que es que hay una expansión de la historia que de verdad necesitamos contar”.
Finalmente, Oswalt enfatizó que la motivación principal del equipo creativo no debería responder exclusivamente a fines financieros o comerciales. “Esto no es solo una recaudación de dinero. Y sí, por cierto, nos encanta el dinero y lo vamos a agarrar, pero vamos a conseguir el dinero contando una historia increíble con dimensiones completamente nuevas que ni siquiera conocíamos de antemano”, cerró.