17/06/2026 - Edición Nº1226

Internacionales

Mundial 2026

De Lisboa a Kinshasa: cómo Congo celebró una noche histórica en el Mundial

17/06/2026 | El primer gol y el primer punto de su historia desataron festejos dentro y fuera del país, desde Europa hasta el corazón de África.



La escena parecía imposible. Mientras miles de portugueses seguían con preocupación el debut de su selección en el Mundial 2026, un pequeño grupo de hinchas congoleños saltaba, gritaba y se abrazaba en una fan zone de Lisboa. Rodeados por una multitud vestida de rojo, celebraban un momento que esperaron durante más de medio siglo. A miles de kilómetros de allí, en el NRG Stadium de Houston, la República Democrática del Congo acababa de empatar 1 a 1 con Portugal y de escribir una página inédita en su historia.

El resultado quedó rápidamente eclipsado por las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales. En una de ellas, apenas un puñado de aficionados congoleños festeja el tanto de Yoane Wissa en medio de cientos de portugueses. En otras, miles de personas salen a las calles de Kinshasa, la capital del país africano, para celebrar un logro que trasciende lo deportivo.


Un pequeño grupo de hinchas congoleños celebra el empate frente a Portugal en una fan zone de Lisboa. La escena se viralizó por producirse en medio de una multitud portuguesa.

Una fiesta a miles de kilómetros de casa

Aunque el encuentro se disputó en Houston, muchas de las imágenes más llamativas de la jornada llegaron desde Europa, donde la diáspora congoleña siguió el partido en bares, plazas y fan zones.

Las escenas registradas en Lisboa se volvieron virales porque muestran algo poco habitual: una minoría celebrando en territorio rival sin importar la diferencia numérica. Durante algunos segundos, los festejos congoleños rompieron el silencio de una ciudad que esperaba comenzar el torneo con una victoria.

Para miles de emigrantes, el empate tuvo un significado especial. No solo representó un resultado inesperado frente a una de las selecciones más fuertes del mundo, sino también un motivo de orgullo para una comunidad acostumbrada a seguir a su país desde lejos.

El gol que hizo explotar Kinshasa

A más de 5.000 kilómetros de distancia, la reacción fue todavía mayor. En Kinshasa, bares, plazas y avenidas se llenaron de hinchas que siguieron el partido como una auténtica final.

Para entender la magnitud de la celebración hay que remontarse a 1974. Aquella fue la única participación mundialista del entonces Zaire, nombre que recibió el país entre 1971 y 1997. El equipo perdió sus tres encuentros, recibió 14 goles y no pudo marcar ninguno. Durante décadas, esa estadística acompañó al fútbol congoleño. Hasta este miércoles.

El cabezazo de Wissa no solo significó el empate frente a Portugal. También puso fin a 52 años de espera, permitió marcar el primer gol mundialista de la historia del país y sumar el primer punto en una Copa del Mundo.

Mucho más que un empate

Para Portugal, el resultado representa un tropiezo inesperado en la fase de grupos. Para Congo, en cambio, significa una reivindicación deportiva y simbólica.

La clasificación al Mundial ya había sido celebrada como un acontecimiento nacional. Pero el empate ante una potencia europea elevó aún más la ilusión de un país de más de 100 millones de habitantes que sueña con seguir haciendo historia.

Por eso las imágenes de Lisboa y Kinshasa tienen un valor especial. Aunque las separen miles de kilómetros, ambas ciudades vivieron la misma emoción. Una emoción que nació en Houston con un gol de Wissa y terminó conectando a millones de congoleños dentro y fuera de su tierra.