Erling Haaland no defraudó en su debut mundialista. El delantero del Manchester City marcó dos goles en el 4-1 con el que Noruega venció a Irak en el Gillette Stadium de Boston, por la primera fecha del Grupo I del Mundial 2026.
De esta forma, se metió en un club exclusivo de la historia: el de los grandes goleadores que convierten en su primer partido en una Copa del Mundo.
El noruego se sumó a Lionel Messi y Harry Kane, los dos últimos referentes ofensivos del fútbol mundial que también marcaron en su estreno mundialista.
Messi acaba de hacerlo este martes con el hat-trick frente a Argelia y Kane lo había firmado en Rusia 2018, con doblete en el debut inglés contra Túnez. Tres atacantes de tres ligas distintas, tres generaciones cruzadas en un mismo logro.
La marca cobra más relevancia porque otros gigantes de la historia del fútbol no pudieron lograrla. Pelé, Diego Maradona, Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé tuvieron que esperar para convertir su primer gol mundialista. Los cuatro lo hicieron, en distintos contextos, pero ninguno encontró la red en el primer paso por la Copa.

Haaland necesitó solo 29 minutos para anotar su primer tanto en una Copa del Mundo. Llegó tras un centro perfecto de David Moller Wolfe, que el delantero del City conectó con la zurda entre dos defensores iraquíes.
Trece minutos después amplió la cuenta con la ayuda de un blooper del arquero Jalal Hassan, que dudó al recibir un pase atrás y le regaló la pelota al noruego para el 2-0 en el Gillette Stadium.
El doblete tiene además una marca histórica. Haaland se transformó en el primer jugador noruego de la historia en marcar dos goles en un Mundial y rompió una sequía nacional: la última vez que un futbolista noruego había convertido en una Copa del Mundo se remontaba a Francia 1998, hace 28 años.
Junto al francés Just Fontaine, Haaland es uno de los pocos jugadores de la historia en marcar dos veces en el primer tiempo de un partido de debut mundialista, algo que no sucedía desde hacía 68 años. Para cerrar la noche perfecta, también participó en el cuarto gol noruego, llegado a los seis minutos del descuento.

La lista de los grandes que no marcaron en su debut mundialista tiene nombres pesados. Pelé arrancó Suecia 1958 con apenas 17 años y no convirtió contra la Unión Soviética, aunque después se transformó en el goleador más joven de la historia de los Mundiales con el tanto que le hizo a Gales por los cuartos de final.
Diego Maradona tampoco encontró el arco en su debut en España 1982 y tuvo que esperar al segundo partido, donde firmó un doblete a Hungría en una goleada por 4-1.
Cristiano Ronaldo es otro caso emblemático. Debutó con Portugal en Alemania 2006 frente a Angola y se fue sin gol, aunque después convirtió en el segundo partido del grupo, contra Irán.
Kylian Mbappé repitió el guion exacto: no marcó en su debut con Francia en Rusia 2018 y tuvo que esperar al partido siguiente, contra Perú, para abrir su cuenta mundialista.
Ninguno de los cuatro, pese a los récords que después construirían, pudo arrancar con el grito de gol del primer partido. Para Haaland, el debut en una Copa del Mundo será un recuerdo único: dos goles, una asistencia, una victoria 4-1 y un lugar inmediato en el club selecto de los que pegaron primero.