Más de un centenar de domicilios fueron allanados de manera simultánea en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires en el marco de una investigación contra la distribución de material de abuso sexual infantil, el grooming y otros delitos vinculados a la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en entornos digitales.
El operativo, denominado “Protección de las Infancias VII”, se desarrolló el miércoles y alcanzó 121 objetivos distribuidos en 76 localidades bonaerenses. La acción fue coordinada por el Ministerio Público provincial a través del Departamento de Delitos Conexos a la Trata de Personas, Ciberpedofilia y Grooming, junto a fiscales especializados en la materia.

La investigación había comenzado sobre 138 objetivos, aunque finalmente los allanamientos se concretaron sobre 121 domicilios y dependencias ubicadas en los departamentos judiciales de Avellaneda-Lanús, La Plata, Quilmes, San Isidro, San Martín, Lomas de Zamora, Bahía Blanca, Mar del Plata, Morón, La Matanza, Pergamino, Mercedes, Zárate-Campana y otros distritos.
Uno de los datos que surgió de la pesquisa es el perfil de las personas involucradas. De las 111 personas investigadas, 106 son hombres y cinco mujeres, con edades que van desde los 15 hasta los 75 años.
Además, los investigadores detectaron que al menos seis de los sospechosos desempeñaban tareas que los mantenían en contacto directo con niños, niñas o adolescentes.
Durante los procedimientos también se constató la presencia de 37 menores de edad convivientes con personas bajo investigación y se identificó a cuatro posibles víctimas directas de abuso sexual infantil, situación que ahora será profundizada por los fiscales intervinientes.
Entre los lugares alcanzados por los procedimientos hubo una particularidad que llamó la atención de los investigadores: uno de los allanamientos se realizó dentro de una unidad penitenciaria.
Según se informó, allí se encontraban alojados internos que ya estaban privados de la libertad por delitos vinculados al abuso sexual infantil y que quedaron bajo la lupa en el marco de esta nueva investigación.

También se detectó entre los objetivos a una persona con antecedentes por una causa de abuso sexual infantil, mientras que otra línea investigativa permitió identificar a una nueva sospechosa por presunta producción y distribución de material de abuso sexual infantil.
El resultado de los allanamientos incluyó el secuestro de una importante cantidad de dispositivos electrónicos que ahora serán sometidos a peritajes.
En total fueron incautadas 80 computadoras, 165 teléfonos celulares y 160 dispositivos de almacenamiento digital, además de dos armas de fuego.
Los especialistas realizaron 31 análisis preliminares sobre parte del material secuestrado para avanzar en la obtención de pruebas y determinar el alcance de las maniobras investigadas.
La séptima edición de la Operación Protección de las Infancias fue ejecutada por una red de fiscales y ayudantes fiscales especializados en grooming, ciberpedofilia y delitos sexuales contra menores de edad.
Los procedimientos contaron además con la participación de áreas especializadas de la Policía Bonaerense, la Policía Federal Argentina, la Policía de la Ciudad, la Prefectura Naval y distintas divisiones de investigaciones informáticas y cibercrimen.
La causa busca determinar la posible tenencia, producción y distribución de material de abuso sexual infantil, así como casos de acoso sexual a menores a través de internet, delitos contemplados en los artículos 128 y 131 del Código Penal.