Antes de la nueva visita de Javier Milei a Rosario por el Día de la Bandera, el recuerdo del acto de 2024 vuelve a cobrar relevancia.
Aquella ceremonia, la primera encabezada por el mandatario desde su llegada a la Casa Rosada, estuvo marcada por reclamos del gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, algunos momentos de tensión con el público y la relanzada convocatoria al Pacto de Mayo, que finalmente se concretaría semanas después en Tucumán.
El 20 de junio de 2024, Javier Milei regresó a Rosario para encabezar el acto central por el Día de la Bandera, algo que no ocurría con un presidente en ejercicio desde la visita de Mauricio Macri en 2017.
El jefe de Estado llegó acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; la vicepresidenta Victoria Villarruel; el entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos; y buena parte del gabinete nacional, entre ellos Patricia Bullrich, Luis Petri, Sandra Pettovello, Diana Mondino, Mario Russo y Mariano Cúneo Libarona.
La expectativa oficial apuntaba a una importante convocatoria popular, aunque la asistencia terminó siendo más reducida de lo esperado. El acto fue breve y tuvo un tono menos confrontativo que el habitual en los discursos presidenciales.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el mensaje del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien alternó elogios a la colaboración nacional en materia de seguridad con reclamos vinculados al desarrollo económico y la obra pública.
Luego de agradecer el acompañamiento del Gobierno en la lucha contra el narcotráfico, el mandatario provincial se dirigió directamente al Presidente.
"Señor Presidente, mire al interior productivo, nos faltan obras de infraestructura para desarrollarnos y poder desplegar todo el potencial que tiene nuestro país", expresó Pullaro, mientras Milei lo escuchaba desde la primera fila.
El gobernador también remarcó: "Por supuesto que necesitamos equilibrio fiscal y estamos acompañando el esfuerzo del Gobierno nacional, pero también necesitamos desarrollo económico, crecimiento y federalismo".
Además, reclamó que los jóvenes puedan acceder a las universidades y destacó la necesidad de vincular el sistema educativo con el aparato productivo.
Somos el interior productivo que siempre sacó adelante a la República Argentina. En nuestra identidad está defender el federalismo, a la producción, el trabajo, la educación.
— Maximiliano Pullaro (@maxipullaro) June 20, 2024
En este día patrio, tan importante para los argentinos, desde la provincia Invencible de Santa Fe,… pic.twitter.com/MHWfyoeocZ
La ceremonia también tuvo algunos episodios incómodos. Los primeros silbidos aparecieron durante la intervención del intendente rosarino Pablo Javkin, quien recibió abucheos desde algunos sectores del público.
El jefe comunal destacó los avances en materia de seguridad y reivindicó el rol del interior del país, aunque sus referencias al federalismo generaron respuestas de simpatizantes libertarios, que comenzaron a corear "la casta tiene miedo".
Cuando fue el turno de Pullaro, también se escucharon silbidos esporádicos. Sin embargo, el gobernador mantuvo el tono de sus planteos y profundizó los reclamos por infraestructura y desarrollo.
Milei optó por no responder a las críticas ni polemizar. Escuchó el discurso completo, saludó al mandatario santafesino al finalizar y mantuvo un perfil moderado durante toda la ceremonia.
Otro dato que dejó aquella visita fue la ausencia de una reunión bilateral entre Milei y Pullaro. El gobernador había recibido al Presidente en Santa Fe por segunda vez en menos de dos semanas, pero nuevamente no logró mantener un encuentro privado con el mandatario.
"Son formas de gobernar", respondió Pullaro cuando fue consultado por la prensa sobre la imposibilidad de dialogar con el Presidente.
La tensión por la paralización de la obra pública también sobrevoló la jornada. Las tareas de restauración del Monumento Nacional a la Bandera continuaban inconclusas debido al freno dispuesto por la administración nacional bajo el criterio de "obra pública cero", situación que generaba cuestionamientos desde Santa Fe.
Tras los discursos de las autoridades locales, Milei tomó la palabra con un mensaje centrado en la figura de Manuel Belgrano, la libertad y las críticas a la dirigencia política.
En uno de los pasajes más destacados, reivindicó la decisión de Belgrano de avanzar con la creación de la bandera pese a las objeciones del poder central: "La libertad no pide permiso, la libertad se impone".
También afirmó que Belgrano había sido "un maximalista de la libertad" y cuestionó las "porosas manos de los políticos", al recordar que el prócer murió sin haber cobrado plenamente los sueldos que le debía el Estado.
Pero el anuncio político más relevante llegó hacia el final del discurso, cuando relanzó la convocatoria al Pacto de Mayo, inicialmente previsto para el 25 de mayo y postergado por la demora en la aprobación de la Ley Bases.
"Quiero convocar a todas las autoridades políticas, a los gobernadores, a los dirigentes de los principales partidos, a los expresidentes, a los miembros de la Corte Suprema, a empresarios, trabajadores y a toda la ciudadanía argentina a que nos encontremos la noche del próximo 9 de julio en Tucumán para firmar el Pacto de Mayo", afirmó.
A casi dos años de aquella ceremonia, el acto de 2024 aparece como un antecedente significativo para entender la relación entre la Casa Rosada y Santa Fe.
Fue una jornada en la que convivieron los gestos de cooperación en materia de seguridad con las demandas por un mayor federalismo y por obras de infraestructura, en medio de una escenografía que también mostró algunas expresiones de rechazo y una asistencia menor a la esperada.