El Gobierno nacional autorizó este jueves nuevos anticipos financieros para las provincias de Entre Ríos, Jujuy y Santa Fe por hasta $400.000 millones cada una, una asistencia que podría alcanzar los $1,2 billones y que será descontada posteriormente de los recursos coparticipables que reciben las jurisdicciones.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 474/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo.
Ya está publicada la edición del 18/06/2026 del Boletín Oficial de la República Argentina. Podés visualizarla en https://t.co/eu8kOvhypS
— Boletín Oficial R.A. (@boletin_oficial) June 18, 2026
Según argumentó la Casa Rosada, las tres provincias atraviesan dificultades transitorias para afrontar compromisos derivados de la ejecución de sus presupuestos y de la amortización de deudas, situación que justificó la intervención financiera del Estado nacional.
El decreto amplía en otros $400.000 millones un anticipo que Entre Ríos ya había recibido a comienzos de año y extiende el mismo mecanismo a Jujuy y Santa Fe.
Los fondos no constituyen transferencias permanentes ni aportes no reintegrables. Por el contrario, deberán ser devueltos durante el ejercicio fiscal 2026 mediante retenciones automáticas sobre la coparticipación federal que corresponde a cada provincia.

Además, el Gobierno fijó una tasa de interés nominal anual del 15% sobre los montos efectivamente desembolsados. La Secretaría de Hacienda será la encargada de determinar cuánto recibirá finalmente cada jurisdicción en función de su capacidad de repago y de establecer las condiciones concretas de desembolso.
La decisión aparece en un contexto donde la administración de Milei sostiene como eje central de su política económica el equilibrio fiscal y la reducción del gasto público.
Aunque se trata de una herramienta prevista por la legislación vigente y no implica un aumento permanente de transferencias, la medida muestra que la Nación continúa actuando como respaldo financiero de las provincias cuando enfrentan problemas de liquidez.
El dato político adquiere relevancia porque involucra a tres gobernadores de distintos signos partidarios y porque se produce en momentos en que varias provincias vienen reclamando mayores recursos para afrontar gastos corrientes y obligaciones financieras.
Desde el inicio de su gestión, Milei mantuvo una relación oscilante con los mandatarios provinciales. Mientras impulsó recortes sobre diversos mecanismos de financiamiento y exigió disciplina fiscal a las jurisdicciones, también recurrió en distintas oportunidades a instrumentos de asistencia financiera para evitar tensiones presupuestarias.
En ese contexto, el nuevo esquema de anticipos refleja una realidad que atraviesa a buena parte de las provincias argentinas: aun bajo un modelo de fuerte ajuste nacional, la dependencia de los recursos federales continúa siendo una pieza central para sostener el funcionamiento de las administraciones provinciales.