En una jornada clave para la investigación por el femicidio de Agostina Vega, Osvaldo Fassetta —uno de los acusados por presunto encubrimiento— se presentó este jueves en los tribunales de Córdoba para dar su versión de los hechos. Frente al fiscal Raúl Garzón, negó haber participado del plan para ocultar el crimen y aseguró que no tuvo ningún rol en las maniobras posteriores al femicidio de la adolescente de 14 años.
La declaración de Fassetta era una de las más esperadas por los investigadores, que intentan determinar si Claudio Barrelier, señalado como autor material del femicidio, actuó solo o contó con colaboración para borrar rastros.
Tras la audiencia, el abogado Eduardo Medina Allende sostuvo que su cliente “se declaró inocente” y cuestionó varios de los elementos que sustentan la imputación.
Según el letrado, parte de la acusación se basa en interpretaciones erróneas sobre conversaciones y movimientos que la fiscalía considera sospechosos. En particular, rechazó la hipótesis de que Fassetta hubiera mantenido comunicaciones vinculadas a maniobras de extorsión o espionaje contra la familia de Agostina.

Desde la defensa sostienen que Fassetta intentó colaborar con la investigación y que los hechos que se le atribuyen fueron reconstruidos fuera de contexto o en franjas horarias que, según afirman, no coinciden con lo sucedido.
El abogado también reveló que su cliente se mostró visiblemente afectado durante la declaración. “Estaba muy nervioso, casi no podía hablar”, señaló, y adelantó que pedirán una ampliación testimonial antes de avanzar con un pedido de libertad.
Para la fiscalía, la relación entre Fassetta y Barrelier resulta central. Ambos mantenían una amistad desde hacía unos diez meses y compartían afinidad por el club Instituto Atlético Central Córdoba. Además, convivían en la vivienda del barrio Cofico donde, según la hipótesis judicial, ocurrió el crimen.
Los investigadores creen que ese vínculo permitió que Fassetta tomara contacto con Agostina y su entorno familiar, lo que podría haber sido determinante en la secuencia posterior al asesinato.

Mientras Fassetta negó toda participación, la investigación ahora posa la atención sobre Soledad Andreani, expareja de Barrelier, quien declarará en las próximas horas.
La mujer está imputada por presuntamente haber facilitado el vehículo utilizado para trasladar el cuerpo de Agostina hasta un descampado en barrio Ampliación Ferreyra, donde finalmente fue hallado.
La principal evidencia en su contra son registros audiovisuales que la ubicarían junto a Barrelier después del crimen, además de sospechas de que habría limpiado el auto para eliminar rastros.
La reconstrucción del fiscal Garzón ubica a Agostina en la casa de Cofico el pasado 23 de mayo. Allí, entre esa noche y la madrugada siguiente, habría sido abusada sexualmente y asesinada por asfixia.
La acusación sostiene que Barrelier conservó el cuerpo durante varias horas antes de poner en marcha un plan para deshacerse de los restos y ocultar pruebas.

El principal acusado declaró días atrás, pero solo se limitó a negar su participación y optó por no responder preguntas. Su imputación, inicialmente por homicidio agravado en contexto de violencia de género, fue endurecida a homicidio triplemente calificado.